[Función Dominical] Si engañas a tu marido, morirás

Llega a México Cercana obsesión, película que narra como un muchachito que, queriendo o no queriendo, produce en los miembros de la casa de junto enamoramiento peligroso y fugaz.
Jennifer López participa en la cinta Cercana obsesión.
Jennifer López participa en la cinta Cercana obsesión. (Especial)

Ciudad de México

De la serie de películas "el amor es un perro infernal", llega a México Cercana obsesión, título en español que mal traduce el original: The Boy Next Door, expresión que en inglés suele tener connotaciones más sexuales. En efecto, The Boy Next Door es, en Estados Unidos, ese muchachito que, queriendo o no queriendo, produce en los miembros de la casa de junto un aumento de la presión cardiaca: enamoramiento peligroso y fugaz.

En el esquema de Atracción fatal, la clásica película de Adrian Lyne, Cercana obsesión cambia dos o tres elementos, aunque obtiene el mismo resultado. Por lo pronto, los protagonistas son latinos. Ella es Jennifer Lopez. Interpreta a una despampanante maestra de literatura clásica que se enamora del muchacho de la casa de junto. Él es Ryan Guzman un rubio de ojo azul que trae escrito en la frente latin lover. Con cuerpo apolíneo, Ryan se desnuda con las cortinas abiertas consciente de que en la ventana de junto vigilan dos ojos negros. Jennifer no puede evitar la tentación de caer rendida y, para su mala suerte, se enfrasca en esta nueva versión de aquella poderosa Atracción fatal.

La verdad es que en sus inicios Cercana obsesión se arrastra con lentitud. Pareciera que el asunto tendrá más bien connotaciones morales o incluso legales. Después de todo, una maestra de literatura está acostándose con su alumno, pero los guionistas han sido asesorados, de modo que tienen cuidado de dejar suficientemente claro que el galán "está un poco retrasado (se entiende que académicamente), pues aunque va en prepa acaba de cumplir los 18".

Hasta aquí, digo, la cosa no ofrece otro conflicto que el escándalo. La cosa se pone mejor cuando Ryan Guzman comienza a adquirir tintes que, en la mencionada Atracción fatal, hicieron de Glenn Close una mala digna del Séptimo Arte.

Mención aparte merece el redescubrimiento de las paranoias estadunidenses, porque, aceptémoslo. En ningún país latino produce tanto miedo ni relacionarse, ni jugar al affaire. En Hollywood, sin embargo, la moraleja de esta y otras películas parece advertir: "Ten cuidado, no salgas de casa, no te relaciones, no des rienda suelta al amor romántico, un psicópata podría estar acechando tras esa mirada angelical".

Puede que sea cierto, pero yo creo que no. Con todo y que nuestros protagonistas son latinos, con todo y la admiración que profeso por la guapura de Jay Lo (así conocemos los fanáticos a Jennifer Lopez), uno se queda con la impresión de que esta historia en México o en cualquier otro país de la América Latina, no hubiese tenido consecuencias tan aparatosas. No digo que engañar al marido esté bien, pero tengo la impresión de que en nuestros países el engaño, la cana al aire, se ve con un poquillo de más simplicidad. En Estados Unidos en cambio. A los infieles les fríen un conejito como en Atracción fatal y, como en esa cinta, aparece el psicópata enamorado que está dispuesto a matar a tu hijo y a tu marido para convencerte de que te ama como nadie más. En el fondo, se trata de una moraleja que no vale la pena ver en una Función dominical.

Cercana obsesión (The Boy Next Door). Dirección: Rob Cohen. Guión: Barbara Curry. Fotografía: David McFarland. Con Jennifer Lopez y Ryan Guzman. Estados Unidos, 2015.

@fernandovzamora