Convive la política con Hollywood en Washington

Estrellas como Bradley Cooper, Jane Fonda y Kerry Washington estuvieron presentes en la cena de corresponsales ofrecida por la Casa Blanca.

Washington

Dos secretarias de Estado, Tea Leoni y Madeleine Albright, llegaron del brazo el sábado mientras una amplia mezcla de figuras de Hollywood y Washington se reunieron en la capital federal para la cena de corresponsales de la Casa Blanca.

La velada se ha convertido en un imán para celebridades, atrayendo este año a algunos de los grandes nombres de la televisión, los deportes y la industria del cine, que se codearon con miembros del Congreso y escucharon el discurso del presidente. La cita es uno de los eventos más importantes de Washington desde sus modestos orígenes en 1914, cuando periodistas se reunían para presionar para tener un mayor acceso al presidente.

Leoni, que interpreta a la jefa de la diplomacia en la serie de televisión 'Madam Secretary', formó parte de una comitiva con Albright, la primera secretaria de Estado del país. Las dos, que bromearon sobre intercambiarse notas para actuar, llegaron acompañadas de Bob Schieffer, de CBS, y el marido en la ficción de Leoni, Tim Daly. Pero Daly reclamó a Albright como su acompañante.

"Ella es mi novia para la Cena de Corresponsables de la Casa Blanca", dijo. "Nos conocimos aquí, nos sentamos juntos un año, y ahora es mi cita oficial, así que soy un tipo con suerte".

Entre el amplio elenco de invitados conocidos había también actores de dramas políticos, como Kerry Washington, Bradley Cooper y Darby Stanchfield del programa de ABC "Scandal". La mezcla de políticos, medios y famosos de Hollywood era surrealista, dijo Stanchfield.

"De hecho, he estado tomando notas", agregó.

Alfre Woodard, que interpreta al presidente en "State of Affairs" ,de NBC, dijo que disfrutó escuchando las bromas del inquilino real de la Casa Blanca, Barack Obama, porque "con él, aparecen de la nada y es muy seco, tiene un gran sentido del humor ".

Gran parte del reparto de 'Modern Family' (ABC) estuvo también presente en la cena, junto con el posible aspirante a presidente y estrella de la telerrealidad Donald Trump.

Las últimas noticias fueron objeto de conversación sobre la alfombra roja, como el programa especial en el que el atleta olímpico Bruce Jenner reveló que se identifica como mujer. Laverne Cox, una actriz transexual conocida por su papel en 'Orange is the New Black', dijo que los espectadores que siguieron el relato de Jenner vieron "a un hermoso ser humano que se preocupa mucho por su familia, que es padre y que a los 65 ya no puede vivir más en una mentira".

"Creo que es alguien con quien todo el mundo puede identificarse", agregó Cox. "Dar un paso adelante y vivir nuestra verdad es algo que todos debemos hacer".

La política estuvo también en la mente de los asistentes ahora que se acerca otra elección presidencial. Jane Fonda señaló que opina que será una campaña difícil pero que Hillary Clinton es fuerte "y ella puede soportarlo".

Gayle King, del programa de la CBS This Morning, dijo que no entendía por qué la gente decía que este es un 'Baile de Fin de Curso Nerd'.

"Estoy pensando '¿dónde están los nerds?'", señaló. "Estas son personas que están en lo más alto de su campo y que realmente disfrutan conociendo a otras personas. Es genial".

La cena también acaparó atención en los medios sociales, aunque algunos señalaron que las cadenas de noticias ignoraron las protestas que se volvieron violentas solo 40 millas al norte en Baltimore, donde un hombre murió bajo custodia policial.

La artista invitada de la noche fue Cecily Strong, del programa de televisión "Saturday Night Live". Se burló de muchos medios de comunicación presentes en la sala, pero cuando le tocó el turno a Brian Williams, de la NBC, paró en seco y dijo que no tenía "nada - porque trabajo para la NBC".

Cuando por fin subió al escenario, Obama bromeó diciendo que era la noche en que "Washington se celebra a sí mismo. Alguien tiene que hacerlo."

Más tarde, Obama presentó al comediante Keegan-Michael Key como su "traductor de enfados" para preguntarse en voz alta por qué tenía que estar allí.