El trabajo, fórmula contra el ego: Iñárritu

Platicamos por teléfono con Alejandro González Iñárritu ahora que se reestrena 'Birdman' y, con mucho sentido del humor, el director nos compartió sus experiencias con su multinominada película.

México

No hubo tema del que no pudiéramos platicar con Alejandro González Iñárritu mientras se dirigía a las montañas de Canadá para seguir filmando The Revenant con Tom Hardy y Leonardo DiCaprio. Sus nueve nominaciones al Oscar y el reestreno, este fin de semana, de Birdman en nuestro país fueron la perfecta oportunidad para ponernos al día, aunque fuese por teléfono con el director y escritor mexicano.

Alejandro, tú platicaste mucho acerca de cómo esta película trata del ego y en este momento estás recibiendo estímulos de todo el mundo entero. ¿Cómo lo estas manejando en ese sentido?

Mi Birdman me dice que soy un genio (risas). No, no es cierto. La verdad es que he tenido la suerte de estar ahorita filmando, de hecho ahorita estoy en el coche, estoy en una montaña y yo ya llevo cuatro, cinco meses sumergido aquí en Calgary, con la nieve, filmando y, la verdad, estar haciendo una película mientras todo esto sucede me ha ayudado a no estar absorbido mirándome el ombligo. Mi cabeza está totalmente en la guerra de la película que estoy haciendo y la verdad previene de no estar alimentando el ego y eso es muy positivo y muy sano para mí.

Después de un rato de haber terminado esta cinta ¿qué significa para ti tener este tipo de impacto? Todas tus películas han tenido impacto, pero me parece que esta nos lleva a otros lugares...

La verdad es que Birdman ha sido una cantidad infinita de alegría por muchas razones. Vaya, me siento muy orgulloso de haber podido lograr un concepto tan abstracto e interior como es el ego. Haberlo podido ejecutar y hacerlo objetivo, para poder presentarlo y hablar de él. Eso me llenó de una gran alegría. El proceso fue también muy gozoso. Fue una energía muy positiva, todos lo hicimos de corazón, desde un lugar correcto y fue algo muy valiente porque todos estábamos ahí reflejados. Es la idea de poner a tu demonio en la motocicleta e irte a viajar con él, en lugar de salir por patas. Nos lo subimos a los hombros. Creo también que es una película que no tiene precedentes, esa cuestión fresca que se agradece. El mapa mundial ahorita vive de una convención tremenda...

La entrevista completa con el director mexicano podrás leerla mañana en la edición impresa de MILENIO ¡hey!