México viajó ‘600 millas’ a la Berlinale

Según Gabriel Ripstein,el director, se trata de una "película coherente" en la que ha querido abordar de la manera "más responsable posible" el tema del tráfico de armas.
El actor Kristyan Ferrer y el director mexicano Gabriel Ripstein.
El actor Kristyan Ferrer y el director mexicano Gabriel Ripstein. (AFP.)

Berlín

México inauguró hoy su participación en la 65 edición de la Berlinale con '600 millas', una película en la que su director, Gabriel Ripstein, trata de abordar "sin trivializar" el negocio del tráfico de armas entre Estados Unidos y México.

"Parte del interés en este tema se debe al hecho de ser mexicano, pero haber vivido mucho tiempo en EU. Siempre me pareció sorprendente el fácil acceso a las armas en EEUU", explicó Ripstein en una rueda de prensa al presentar su película, que opta al premio a la mejor ópera prima.

La cinta, que se proyecta en la sección 'Panorama' de la Berlinale, cuenta la historia de Arnulfo, un joven que trafica armas de Arizona a México para un cartel de la droga y que toma como rehén a un agente federal estadounidense, al que introduce ilegalmente en su país.

La historia contrapone a dos personas "muy diferentes", una joven que empieza a traficar con armas, y otra mayor, el agente federal estadunidense, y muestra "lo que ocurre cuando juntas a los dos y los obligas a interactuar".

En esta historia "no hay buenos ni malos", explica el realizador, sino que va de "personajes en situaciones desesperadas".

Según Ripstein, se trata de una "película coherente" en la que ha querido abordar de la manera "más responsable posible" el tema del tráfico de armas, "sin trivializarlo ni simplificarlo".

Por eso, "dejar ganar a los buenos o a los malos sería simplista", agregó.

El final de la cinta, "que podría leerse como abierto, para mí no lo es, porque una vez el objetivo dramático se cumplió, la película se termina", señaló.

El objetivo del proyecto, añadió, "no era el de señalar a nadie con el dedo, sino mostrar la responsabilidad de dos países en este delicado asunto".

"La gente en EU estará a favor o en contra de las armas, pero esa es su realidad", indicó el director, quien cree que la película no hiere sensibilidades y nadie tiene por qué verse aludido en ella.

Por su parte, Kristyan Ferrer, quien interpreta al joven Arnulfo, afirmó que "más allá de tratar del tráfico de armas, la propuesta artística (del filme) es muy innovadora".

En ese sentido, la película debut de Ripstein "abandera lo mejor de nuestro cine mexicano" y es un "producto enorme, con mucha fuerza, potencia y dedicación", resultado de la "gran química" que hubo entre todos los integrantes del equipo.

En tanto, Michel Franco, uno de los productores del filme, se congratuló de la gran presencia latinoamericana en esta edición de la Berlinale, con unos 60 cintas repartidas en diversas secciones del festival.

El hecho de que hace diez años los nombres de los directores que participaban en estos festivales fueran conocidos, mientras que hoy en día hay también cineastas totalmente desconocidos es una prueba de la "democratización" del cine y de que "la calidad está mejorando".