[Función Dominical] Diversión en la imperfección

'Más notas perfectas' perdió el brillo de la película original, pero aquí siguen estando los personajes.
La cinta gneró poco más de 70 millones de dólares en su debut.
Anna Kendrick interpreta a Becca. (AP)

Ciudad de México

Más notas perfectas es la continuación de una película que en México pasó desapercibida. La original Notas perfectas comenzaba en la Universidad de Barden con una nerd que para pasar el tiempo se conseguía un lugar en un grupo de cantantes a capella. Con ellas, la protagonista vivía los típicos momentos de toda comedia estadunidense del mainstream hollywoodense: aprendía tolerancia, amor sexual y, por supuesto, algo de canto. La franquicia recuerda las películas de La revancha de los nerds, obras de medio pelo que, sin embargo, tuvieron la importancia suficiente como para imponer en el lenguaje del mundo la palabra "nerd".

Y es que tanto las chicas del grupo a capella de la universidad de Barden como su contraparte, los muchachos que triunfan en todos los concursos estatales y nacionales a capella (tanto en Luisana como en el resto de Estados Unidos) son esto en el fondo: unos nerds. Pero los tiempos han cambiado. Hoy resultaría incorrecto decir que el canto a capella es poco atractivo para el más popular de los adolescentes. Muchos de los chistes se encuentran disfrazados detrás de esta falta de popularidad que indudablemente implica dedicarse a algo tan extravagante como las competencias de canto en Estados Unidos.

Sin duda la primera parte es mucho mejor. El director Jason Moore ofrecía un universo de personajes extravagantes que incluían a una mujer con sobrepeso que se llamaba a sí misma gorda (para que no lo hicieran los demás), una chica de sexualidad desbordante, una controladora total y una negra lesbiana. Todas ellas (y más) cumplían desde la comedia una interesante función social: enseñaban a los adolescentes a ser tolerantes hacia las minorías. Los presentadores del concurso anual a capella eran en sí mismos otra lección. En lo hilarante de sus comentarios incorrectos políticamente estaban enseñando al público adolescente que si de elegir se trata es preferible ser nerd y cantar en un grupo lleno de personajes extravagantes que esa clase de machista que espeta frases odiosas contra cualquier minoría. La comedia ya se sabe (al menos la buena comedia) es un género moral. Y es que en la exposición de los defectos de los protagonistas y todos sus compañeros, los autores de comedia ofrecen en realidad el panorama de cómo debiera ser su mundo ideal. Así sucede precisamente en Más notas perfectas.

Por más que esta segunda parte ha perdido el brillo de la película original, aquí siguen estando los personajes. La nueva directora, Elizabeth Banks ahora tiene que llevar su troupe de inadaptadas a Copenhague a la competencia mundial de grupos a capella. Este hecho permite a la guionista burlarse de los estadunidenses que no saben qué es Dinamarca y de los alemanes que vuelven a aparecer como los hombres (y mujeres) perfectos a quienes tienen que vencer estas imperfectas, mestizas, chaparritas y gordas mujeres que, para salir triunfadoras de su película, tienen que dar la nota perfecta en esta comedia propia de una función dominical.

Más notas perfectas (Pitch Perfect 2) Dirección: Elizabeth Banks. Guión: Kay Cannon basada en los personajes del libro de Mickey Rapkin. Fotografía: Jim Denault. Con Anna Kendrick, Brittany Snow, Anna Camp, Rebel Wilson. Estados Unidos, 2015.