¡Qué buenos enredos de parejas!

La puesta en escena “Cama para dos” se presentó con gran éxito anoche en el Auditorio San Pedro, logrando cautivar a los regios que disfrutaron de los líos maritales de los protagonistas.

Monterrey

Reflexión y mucha comicidad fueron los elementos que destacaron este jueves con la presentación de la puesta en escena “Cama para dos”, en el Auditorio San Pedro.

Raúl Araiza, Roxana Castellanos, Zuria Vega y Sebastián Zurita acapararon la atención de todos los asistentes, quienes disfrutaron de la primera de dos funciones que ofrecieron en la Sultana del Norte.

La simpática historia de dos parejas, una de ellas con 15 años de matrimonio y la segunda que apenas completa dos meses de relación, que narran sus problemas, cautivó a los cientos de asistentes que abarrotaron el recinto.

Tras vacacionar en Los Cabos y coincidir en el mismo hotel, las dos parejas conviven en diferentes partes dando pie al desahogo de sus conflictos que se han desencadenado en sus relaciones.

De un lado Andrés (Araiza) e Irene (Castellanos) enfrentan una crisis matrimonial donde los detalles se han perdido debido a la monotonía y el fastidio.

Por otra parte Darío (Zurita) y Mariana (Vega), lidiando con problemas de menor trascendencia que son maximizados por la pareja, que desatan en una infidelidad.

Aunado a la gran participación de los actores en escena, algo que ayudó para que la obra transcurriera de una forma dinámica, fue la escenografía giratoria que transportaba al espectador a una recámara, un bar, la recepción del hotel y una farmacia.

Durante hora y media “Cama para dos” logra ser una exacta representación visual del libro homónimo de Martha Carrillo y Raúl Araiza, misma que logra atrapar al público desde el primer minuto cuando salen los cuatro al escenario.

Para el segundo acto la historia vuelve a comenzar, pero con la pareja intercambiada, generándose otro tipo de problemas entre ellos.

Además de ser un excelente escaparate para divertirse, el montaje dirigido por Manolo Caro deja un sentimiento de reflexión acerca de los conflictos entre las relaciones de pareja.

Al final de la gran historia, el público ovacionó de pie el extraordinario trabajo hecho en el escenario.