“Blanca Navidad”, hasta sin nieve

Musicópata.
Musicópata
(Especial)

Ciudad de México

Como todos los años, en esta temporada hemos estado escuchando los temas navideños más populares. A lo largo del tiempo se ha ido acumulando un extenso acervo musical en el que encontramos villancicos, canciones, himnos y piezas clásicas que conforma la pista sonora decembrina.

Las piezas navideñas tienen orígenes diversos. Algunas proceden de muchos años atrás, como el villancico “Noche de paz”, creado por el sacerdote Joseph Mohr y el músico Franz Gruber, en Oberdorf, Austria, allá por 1818. Casi todas las demás nacieron después. Algunas canciones proceden de la literatura infantil, como “Rodolfo, el reno de la nariz roja”, que primero fue libro para colorear y en 1949 se hizo canción.

No todas las piezas del cancionero navideño tienen que ver con el nacimiento del Redentor, Santa Claus, la nieve o el arbolito. Hay de todo. La mayoría son canciones alegres, pero también hay de tristeza y nostalgia, como “Blue Christmas” —grabada por Elvis Presley—, o la clásica mexicana “Amarga navidad”, de José Alfredo Jiménez, que es de puro reproche y desamor.

Llama la atención saber que, aunque en muchos lugares nunca ha nevado, el tema navideño más difundido por el mundo es “Blanca navidad”, clásico escrito por el estadunidense Irving Berlin cuyo título original en inglés es “White Christmas”.

Berlin, inmigrante ruso de origen judío, no sabía escribir ni leer música, pero su talento le llevó a componer más de mil canciones, entre las que están varios del repertorio básico estadunidense. Pero sin duda “White Christmas” —que solo tiene 54 palabras y 67 notas musicales— es la más popular de todas sus creaciones.

A finales de los años treinta, por su trabajo como compositor para el cine, Berlin se vio obligado a pasar largas temporadas en Hollywood. Allá, donde nunca cae la nieve y soñando con volver a Nueva York para estar con su familia en un ambiente nevado, se inspiró para escribir “Blanca navidad”.

La canción fue grabada por el crooner Bing Crosby en diciembre de 1941. Su éxito fue inmediato. Lejos de su tierra, los soldados destacados a luchar contra el ejército japonés en el Pacífico convirtieron el tema en un himno de añoranza por la emoción de la navidad.

En agosto de 1942 se estrenó la película Holiday Inn, en la que Crosby cantó el tema y lo hizo un hit mundial. Al año siguiente ganó el Premio Oscar como Mejor Canción Original. La canción volvió a escucharse en cine cuando, en 1954, se filmó “White Christmas”, cinta estelarizada nuevamente por Bing Crosby. Por cierto que la cadena de hoteles Holiday Inn originó su nombre a partir de aquella cinta.

El tema ha tenido docenas de versiones en muchos idiomas. Se calcula que desde su creación ha superado los 150 millones de copias vendidas por el mundo. En México se recuerdan y se siguen escuchando especialmente las versiones grabadas por Pedro Vargas, Los Panchos con Eydie Gormé, Daniela Romo y Luis Miguel.

Así, a pesar de su origen extranjero y de que en nuestro país es raro tener navidades nevadas, “Blanca navidad” ya forma parte indispensable de la música que cada diciembre acompaña la vida de México.