"Al actuar, desafío mi inquietud por la muerte"

La cinta danesa-argentina Jauja es protagonizada por Viggo Mortensen, quien también es pintor, músico y escritor porque afirma ver la vida desde un punto de vista artístico. 

Algo tiene Viggo Mortensen (Nueva York, 1958), que lo separa de la pose habitual de otros actores del cine contemporáneo. Puede ser que él mismo no se vea como una estrella de cine. O también puede ser por su excelente manejo del español —vivió más de 10 años en Argentina. O incluso por el hecho de que es un hombre de gustos sencillos y muchos intereses artísticos. Aunque en las películas haga de tipo duro, de asesino, de forajido o de guerrero, en la vida real Mortensen no tiene mucho qué ver con el Rey Aragorn, de la saga El Señor de los anillos; o con Nikolai, el mafioso ruso que interpreta en Promesas del este, de David Cronenberg; o con el capitán Diego Alatriste, en la adaptación fílmica de la novela de Arturo Pérez-Reverte.

Ahora, Mortensen promueve Jauja, una coproducción danesa-argentina dirigida por Lisandro Alonso (Los muertos, Liverpool), misma que obtuvo el premio FIPRESCI en el pasado Festival de Cannes y se estrena en México este fin de semana.

Jauja es una película distinta a las que ha hecho antes; no obstante, hay mucho de usted en el personaje de Gunnar Dinesen, incluso en la época...

Me gustan las historias fuertes y ésta, acerca de un hombre del siglo XIX, tiene una lógica diferente al tiempo que vivimos, pero también, de una forma analítica muy peculiar, nos muestra cómo un personaje puede enfrentarse a los obstáculos para encontrar una solución de un modo similar al que tendría hoy. Es un hombre que al fin y al cabo no está hecho para ese paisaje, extraño y rocoso en Jauja

"Me gusta interpretar a hombres ordinarios en situaciones extremas"

, tan lejano a su Dinamarca natal. Lo que me gusta de las historias que interpreto, en cualquier película, es poner a un hombre ordinario en una situación extraordinaria. Es la base de todo.

¿Cómo es el capitán Dinesen? ¿Qué va a encontrar el espectador?

Es un personaje único. El cómo lo creamos, es algo que Fabián Casas (el guionista), Lisandro y yo, hicimos en conjunto. Lo creamos tomando muchos elementos. Tomé cosas de otro Dinesen. Wilhelm, un escritor y aventurero que también fue cazador y explorador, el padre de Isak Dinesen, es decir, de la baronesa Karen Blixen, una de las escritoras más notables de la historia. También tomé algunas cosas de mi abuelo, el acento vino de mi padre, y como conozco algo de la historia de Dinamarca y de Argentina, pude vincularlas. Podría decirte que Gunnar Dinesen es, para mí, una versión quijotesca de aquel aventurero y un poco mi abuelo, y mi padre a la vez. Y me hizo sentir muy satisfecho de encarnarlo.

¿Siente que corrió un riesgo al hacer esta película en vez de algo seguro en Hollywood?

Es raro cómo lo perciben a uno. Por hacer películas en inglés, mucha gente piensa que solo trabajas en Hollywood. Y la verdad es que hace ya mucho tiempo que no hago una película ahí. Las últimas películas que he hecho, además de Jauja, como Las dos caras de enero o Loin des hommes, las hice en Europa, con muy poco presupuesto. Básicamente lo que hago es cine independiente y lo hago porque me gusta hacerlo y puedo. Si me ofrecen algo de Hollywood, de estudio, y esas cosas, lo puedo analizar y leer y ver si me interesa. Y si me gusta, lo hago. Pero, por suerte, ahora ya no hago algo nada que no me guste.

Aquí estás en todo. Eres uno de los productores, hiciste la música original y hasta cantas.

Produje porque la propuesta de Fabián y Lisandro me gustó mucho y pensé que podía ayudar a realizarla. Es algo más bien simbólico. Yo lo que quería era contar esta historia. Además, siempre me ha gustado hacer música, no es un secreto. Y la canción, es un himno popular que se escribió en 1848, cuando la primera guerra entre daneses y prusianos, ganada por Dinamarca.

Dinesen atraviesa el mundo en un territorio agreste, hostil. ¿Qué te dejan como intérprete estos personajes?

¿Recuerdas que mencionaba que me interesan los hombres ordinarios en situaciones extraordinarias? Es eso. Y los personajes que son así, usualmente me llevan a pensar en la muerte. Todos tenemos una manera de encararla, de explorar lo que significa para nosotros. Algunos se burlan de ella. Otros caen en depresión. Yo así lo entiendo. Es una preocupación perfectamente natural. Para mí, cuando interpreto personajes así de extremos, es mi manera de desafiar esa inquietud que me provoca pensar en la muerte.

¿Cómo lo ves respecto de otros personajes que has encarnado?

Dinesen, igual que el capitán Alatriste, está cansado, sufre, tiene dudas o se equivoca. Es un ser humano y esa misma humanidad, como la de Nikolái en Promesas del este, es lo que lo hace fascinante para mí. También Aragorn, por ejemplo, que es un personaje fantástico, no necesariamente de este mundo, tenía aristas que lo hacían humano. Yo pensaba que a veces tenía que estar enojado o fatigado, o temeroso de perder más vidas... esas cosas que no suelen atribuirse a un héroe de ficción. Aragorn se cansaba, se enojaba, se equivocaba, tenía dudas, miedo... Intenté hacer del personaje un ser humano creíble. Lo mismo aplica con Dinesen.

¿Cuánto de tu conocimiento de la vida dirías que proviene del cine?

Interesante. Verás, yo fui a la universidad, pero aprendí mucho más haciendo cine. Rodar es una experiencia diferente cada vez. Por ejemplo, cuando filmamos Un método peligroso y yo interpretaba a Sigmund Freud, hice un trabajo de investigación realmente exhaustivo para encontrar los libros que a Freud le gustaba leer en su tiempo de solaz. David Cronenberg me veía llegar con las maletas llenas de libros y de objetos, y cruzábamos opiniones, cosas que íbamos aprendiendo. Hablar con él, o con Lisandro o Fabián, es como trabajar con otro actor, tienen el mismo punto de vista. Exploramos todas las posibilidades.

¿Te gustaría volver a trabajar con el equipo de Jauja?

Seguro, lo pasé muy bien. Me gusta trabajar con amigos, pero cuando busco algo para hacer no espero la felicidad. Me pregunto si es interesante, si voy a aprender algo y, sobre todo, si es algo que yo querría ver. Y cuando todo se conjunta y se da, pues claro que uno quiere repetir.

Además de actuar, escribes poesía, tienes una casa editorial, haces música, eres fotógrafo, pintas...

Me gusta observar el mundo de forma artística. Es importante prestar atención a la vida. Me gusta dibujar, sacar fotos, leer, tocar música, a veces ir al cine y, sobre todo, observar. Creo que el mundo es muy rico en matices, en formas, en voces. Yo lo absorbo todo cuando puedo. Para mí, el mundo no empieza ni se acaba en un set cinematográfico, aún si me la paso bien ahí.

¿Te cuesta trabajo lidiar con la fama? ¿Cómo la llevas?

¡No es tan difícil! Cuando veo a celebridades quejarse por la invasión a su intimidad, pienso que en cierta forma ellos lo propician o no saben controlarlo. A mí no me ocurre. Es como cualquier cosa... Lo de la alfombra roja y que te saquen fotos es extraño, pero si no te lo tomas demasiado en serio puedes participar en ello sin llegar a creértelo. Así lo hago yo y tengo una vida muy plena en otra parte, con más intereses que salir en periódicos o revistas, eso no es lo mío.