La revuelta de una activista hollywoodense

Función Dominical.
Sinsajo
(Lionsgate)

Ciudad de México

Con bombo y platillo se estrena en el mundo la inevitable tercera parte y final de Los juegos del hambre: Sinsajo Parte 1. Y vistas con desdén las cosas parecen “lo mismo”: una idea más o menos buena es explotada hasta el hartazgo. Pero no. A pesar del escepticismo que despierta esta clase de películas en los cinéfilos de a pie, Hunger Games sale suficientemente bien librada como para merecer una función dominical.

La historia en todo caso es lo de menos; lo de más es la reconstrucción puntual de una heroína llamada Katniss Everdeen. Ella tiene la gracia de criticar al capitalismo desde uno de los pilares del mismo: Hollywood. La verdad es que para ver a Jennifer Lawrence vale la pena el precio de un boleto; además la reconstrucción de este mundo de Los juegos del hambre 3 es magnífica, sobre todo porque no está nada lejos del mundo en que hoy vivimos.

Dicho lo anterior, es importante advertir al cinéfilo que por más que esta primera parte de la última emisión de Los juegos del hambre no esté mal, tampoco es que sea la “película del año” que anuncia la crítica que hace favores a la publicidad. La verdad es que si uno lo que quiere es violencia gratuita y heroínas guapas y entronas recomiendo más la japonesa Battle Royal, en la que las novelas de Hunger Games parecen basadas.

Como sea, es justo aceptar que el trabajo de los realizadores estadunidenses es fino, sobre todo porque trata de hacernos creer que luego de haber destruido La arena durante la pasada película, Katniss Everdeen es en verdad la rebeldía encarnada. Desde el distrito 13 nuestra heroína se ha dado a la misión de salvar a Peeta y a la nación entera (un Estados Unidos que por desgracia solo en esta película se parece a México) de los malos que rigen el mundo en sus oficinas de El Capitolio.

La actuación es convincente, faltaba más. Desde la primera escena de la película uno sabe que lo prometido se cumple. Como saben los fanáticos de la serie (los hay), Katniss se quedó en la película anterior con una depresión que aquí le permite, al menos al principio, dar vuelo a una actuación que va más allá de las escenas de acción.

Para comenzar, la emisión de Los juegos del hambre: Sinsajo Parte 1 es un poquito más compleja que sus predecesoras. Y no me refiero solamente al tenor emocional de los protagonistas, sino en general al tono y a una de esas relaciones amorosas sin las cuales no habría película para chicos y grandes.

El único problema, sin embargo, está justamente en sus virtudes. En su afán por realizar una película que trascienda el thriller y la “ciencia-ficción”, los creadores de esta tercera emisión de Los juegos del hambre han conseguido una película en la que a menudo uno no sabe si está viendo más un cine psicológico que la prometida película de acción. Para saberlo habrá que esperar a la segunda parte de este último capítulo de una serie que cumple lo que promete: entretenimiento digno de una función dominical.

 

Los juegos del hambre: Sinsajo Parte 1 (The Hunger Games. Mockingjay-Part 1). Dirección: Francis Lawrence. Guión: Peter Craig y Danny Strong basados en la novela de Suzanne Collins. Música: James Newton Howard. Fotografía: Jo Willems. Con Jennifer Lawrence, Josh Hutcherson, Donald Sutherland, Philip Seymour Hoffman y Julianne Moore. Estados Unidos, 2014.

@fernandovzamora