Visita casa de citas para su papel

La actriz da vida a Marina, una policía infiltrada que finge ser una prostituta.

México

Para enriquecer su personaje en la nueva producción de Epigmenio Ibarra, “Las trampas del deseo”, Alejandra Ambrosi acudió a una casa de citas y platicó con una de las mujeres que laboran en el lugar que la actriz describe como “muy machista, donde la mujer es un objeto”.

“Tuve que investigar cómo funciona el mundo de la prostitución, también estoy leyendo sobre el tema… Fui con unos amigos para saber cómo son los mecanismos de seducción y cómo actúan los hombres en esos lugares… que es muy distinto a cómo llegan a sus casas con sus familias, con sus hijos, con sus esposas, a cómo se desenvuelven en un lugar de prostitución”, relató la actriz, quien en la trama da vida a una policía infiltrada.

Dejando de lado la pena, Alejandra se acercó a Malena: “Me platicó cómo era su doble vida, una parte es el trabajo, que lo ven como su negocio, pero también tienen familia, me enseñó fotos de sus hijos, me dijo: ‘La que más gana dinero no es la más bella ni la que mejor cuerpo tiene, es la que sabe mirar, sabe seducir y puede mantener una conversación y atraer al hombre con la mirada y con la palabra’”, explicó.

En el primer capítulo de la serie se ve a la actriz besándose con otra mujer, pero Ambrosi asegura que lo más difícil de las escenas que ha grabado no es eso, “lo más complicado es que tiene que haber doble tren de pensamiento, lo que piensa la chica que quiere entrar al lugar y lo que piensa la policía sobre la investigación de su caso”, dijo.

En la constante búsqueda de crear proyectos con conciencia social, Epigmenio Ibarra aseguró: “No estamos buscando estrellitas, estamos buscando actores”.

Se necesita ser muy mujer o muy hombre para aventarse un papel de éstos, y están muy bien, estoy muy contento con ellos y no nos cuesta trabajo integrar elencos”, dijo el productor, refiriéndose a las protagonistas de la historia: Mari Mar Vega, Alejandra Ambrosi y Lourdes Reyes.

Epigmenio asegura que su intención es ofrecer a los actores “un espacio de desarrollo profesional donde realmente puedan hacer proyectos que los satisfagan, que los reten, y creo que lo hemos logrado, hay un cuidado en la realización, un cuidado en el libreto, en los temas que hacen. Y que cualquier actor que se precie de serlo diga ‘prefiero ser esto a un príncipe azul’”.

Convirtiéndose en una constante, la nueva producción de Ibarra tocará temas de actualidad, y en el primer capítulo se hace referencia a la reforma fiscal, además Mario Loria dará vida a un piloto desempleado de la aerolínea Mexicana: “Va a estar muy contaminada con la realidad y las cosas que vayan sucediendo”, declaró el productor.