Realiza LaBeouf performance con bolsa de papel

A pesar de tener la cabeza cubierta con una bolsa de papel que dice "Ya no soy famoso", Shia LaBeouf todavía puede atraer a una multitud con su performance titulado "#IAMSORRY".
Shia LaBeouf
Shia LaBeouf (AP)

Los Ángeles

Una fila de más de 200 curiosos que querían estar unos minutos frente al rostro, o mejor dicho la bolsa, del actor enmascarado de 27 años se desplegaba sobre la acera de una calle muy transitada en Los Ángeles, le daba vuelta a la esquina y llegaba hasta un callejón el miércoles por la tarde. El ahora silencioso LaBeouf está descaradamente al alcance de todos esta semana para un performance de arte conceptual titulado "#IAMSORRY" (lo siento).

"Leí que lo está haciendo por unos pocos días y quería ser parte de esto", dijo Amanda Sutton, una diseñadora gráfica de 25 años, mientras esperaba fuera de la galería Stephen Cohen en la zona de moda de Beverly Boulevard para estar frente a LaBeouf. "No sé qué pasará, fuera de lo que he leído en Twitter. Me la paso pensando qué diré o haré, pero quiero ser espontánea".

Sentado en una pequeña mesa, con un traje sastre desaliñado y la bolsa arrugada con agujeros en los ojos y las palabras "Ya no soy famoso" escritas con marcador negro, LaBeouf comenzó sus siete días de performance dentro de la pequeña galería el martes. "Shia LaBeouf lo siente", decía el comunicado de prensa sobre la pieza. "Lo lamenta de verdad".

Días atrás, LaBeouf posó en la alfombra roja del Festival de Cine de Berlín con el mismo atuendo y salió de una conferencia de prensa para promover la película de Lars von Trier "Nymphomaniac Volume I", la primera parte de un drama con mucha carga sexual, tras recitar un verso que alguna vez dijo un futbolista suspendido.

El astro de "Transformers" y "Disturbia" fue muy criticado el año pasado por tomar prestada la trama y los diálogos para su corto "Howard Cantour.com", el cual recordaba mucho a la novela gráfica de 2007 "The Death-Ray" de Daniel Clowes. LaBeouf se ha disculpado desde entonces en varios tuits y en una serie de mensajes publicado en internet que parecen haber sido tomados a su vez de otras famosas disculpas.

Tras esperar formados durante varias horas, los asistentes fueron cateados por un guardia de seguridad vestido con un traje negro y llevados dentro de la galería. Les pidieron que eligieran entre varios "instrumentos" para llevarlos al espacio con LaBeouf. Los objetos incluyen un juguete de "Transformers", un tazón con tuits impresos, una botella de colonia, un ukulele y un ejemplar del libro de Clowes. No se permitió tomar fotografías.

Durante una visita realizada por The Associated Press el miércoles a la galería, LaBeouf, con la bolsa de papel en la cabeza, mantuvo la vista hacia el frente, con las manos tatuadas sobre una mesa, mudo mientras le hacían preguntas. Sus ojos verdes alguna vez resplandecientes no expresaban emoción alguna. La única interacción que tuvo LaBeouf fueron un par de saludos con la mano sudorosa, al principio y al final del encuentro.

El asunto llegó a un nuevo nivel de absurdo el miércoles cuando el actor de "Cuenta conmigo" y "Piraña 3D" Jerry O'Connell, en colaboración con el sitio humorístico FunnyOrDie.com, comenzó a hacer una parodia de LaBeouf en la galería de al lado con el performance "#IAMSORRYTOO" (Yo también lo siento), anunciado de manera similar en la ventana de ese recinto. Adentro, O'Connell tenía puesta una bolsa de papel con las palabras "Súper famoso" escritas en ella.

La fila para conocer a O'Connell era mucho más corta que la de LaBeouf. La parodia de O'Connell de un día era casi la copia de la copia, porque muchos han encontrado paralelismos entre el "#IAMSORRY" de LaBeouf y un performance de la artista Marina Abramovic llamado "The Artist Is Present", en la cual Abramovic pasó un tiempo sentada frente a los visitantes del Museo de Arte Moderno de Nueva York en 2010.

Sea como fuere, varios de quienes asistieron al "#IAMSORRY" dijeron que se quedaron perplejos, sin saber si la confesión con una bolsa de papel en la que participaron era parte de otra crisis de un ex astro infantil, un ardid en busca de publicidad al estilo de Joaquín Phoenix, un comentario intelectual a la cultura del plagio o un poco de todo eso. Pero nadie dijo que se arrepentía de haber esperado en fila.

"Crecí viéndolo en 'Evens Stevens', y nunca pensé que estaría sentado frente a él como adulto con una bolsa de papel en la cabeza", dijo James Gianti, un estudiante de 21 años que esperó formado por dos horas para estar frente al actor. "No sabía qué esperar, fue mucho más deprimente de lo que pensé que sería. Él sólo está sentado ahí. Todo fue muy, muy deprimente".