Regresa el Vive Latino a sus orígenes con Bunbury

Alrededor de 80 mil personas acudieron al primer día de la cita, que se realiza en el Foro Sol y parte del Autódromo de los Hermanos Rodríguez.

México

La batuta del rock en español regresó al Festival Vive Latino a través del veterano Enrique Bunbury, como uno de los principales exponentes que se coronaron en el primer día de actividades en el Autódromo Hermanos Rodríguez, ante alrededor de 80 mil personas.

La idolatría que arrastró desde un inicio el español fue una prueba de que la gente lo prefería, y atrás quedaron las apuestas anglo que se habían ofrecido en las pasadas ediciones.

El cantante portó traje, y con su singular estilo de roquero a la vieja usanza, se dejó querer por los más fieles e invitó a una mutación de almas por sus 30 años de trayectoria, después de entonar "Iberia sumergida" y "El club de los imposibles".

Sus éxitos como "Avalancha", "Que tengas suertecita", "Lady Blue", y "La chispa adecuada" conectaron con generaciones, cuya añoranza y devoción volaba por los cielos.

Bunbury compartió en español, como la mayoría de sus colegas que estuvieron en el día como Natalia Lafourcade, León Larregui, Liquits, Tex Tex (con Eugenia León), Abominables, Comisario Pantera, DLD y Gepe, por mencionar algunos proyectos que poblaron los cinco escenarios diferentes del encuentro musical.

Los irlandeses Two Door Cinema Club, de los pocos proyectos anglo que se presentaron, fueron bien recibidos, pero no tuvieron tanta convocatoria como los mexicanos, pues el arrastre del éxito que han tenido Natalia y León fueron comprobados con la respuesta de su público.

El aderezo lo pusieron algunos grupos alternativos como Tungas y su particular punk, La Agrupación Cariño con su cumbia roquera y algunas otras joyas como la Sekta Core que calentó los ánimos en las primeras horas.

El festival, consciente de su madurez, dio cobijo a niños, adolescentes, y adultos que se divertían por igual. La lluvia que cayó por la tarde, algunas fallas que tuvo Gepe en su sonido, o vasos voladores con líquido de procedencia dudosa eran pasados por alto por el público.

La convivencia fue el principal pretexto para asistir y mientras unos se querían partir en dos para estar en dos escenarios al mismo tiempo, otros se relajaban e iban a la Carpa Ambulante que proyectaba documentales o se subían a la rueda de la fortuna que registraba largas filas. Otros curiosos asistieron a la carpa de Comedy Central, donde había espectáculos de Stand Up.

Para hoy se espera la actuación estelar de Café Tacvba, que presentará su Avalancha de éxitos, además de Vicentico, Carla Morrison, Porter, y The Prodigy.


Los cuatro elementos se conectan con la música

Mientras en los cinco escenarios el público brincaba y desgarraba sus gargantas a ritmo de rock, a las orillas de la pista del Autódromo Hermanos Rodríguez los cuatro elementos naturales (agua, tierra, fuego y aire) se encargaron de dar paz.

Bajo la denominación Clan de Clanes, el festival integró a los elementos en sus actividades: El Fuego obtuvo su espacio en una zona donde destacaba un tipi, especie de choza adonde se invitaba a rezar por la semilla. Ahí también se vivía la experiencia del temazcal.

La Tierra se hizo presente a través del bodypaint.

El Aire se manifestó a través de performance. El Agua era defendida por la tribu Yaqui que compartía su deseo de recuperar el líquido de los ríos.


:Claves
Primer día

- El festival Vive Latino agotó sus localidades en el primer día, de acuerdo con sus organizadores.

- La cerveza fue lo que más se vendió en toda la jornada y rondaba de un lado a otro entre los jóvenes.

- Para esta edición fue una diferente distribución de escenarios tratando de ocupar la mayoría del Autódromo.