Regresa Cosío a México como un tirano

El actor retomará la obra Los ingrávidos y se unirá al elenco del filme La delgada línea amarilla.
Se plenea que el montaje se presente en países de Latinoamérica.
Se plenea que el montaje se presente en países de Latinoamérica. (Tomadas de Teatro Español y Facebook)

México

Exponer las desgracias políticas y sociales a través del montaje español Tirano Banderas representa para Joaquín Cosío la oportunidad de hablar sobre temas de su interés, no solo por la actualidad del texto en relación con México, sino también porque emprenderá una gira por Latinoamérica para hacer un llamado a la reflexión.

“Tenemos más de tres meses en España y la verdad nos fue muy bien con el público, lo que sigue es llevar la obra a México para febrero. Estaremos allá por tres semanas y luego haremos una breve gira por el interior de la República, para continuar por otros países como Ecuador y Argentina”, dijo Joaquín Cosío en entrevista con ¡hey!

El montaje forma parte de un proyecto concebido por Teatro Español y que concentra varias historias que “tienen relación entre España y Latinoamérica, esta fue la primera que se levantó como parte de una coproducción internacional; este proyecto es ambicioso y se hizo con la idea de mantenerlo por medio año de duración”, añadió.

El texto adaptado por Flavio González Mello ofrece al público una reflexión sobre las dictaduras latinoamericanas, pero se traduce en un espejo sobre el manejo del poder hoy en día, “Tirano Banderas es la historia de un dictador que podría ser cualquiera hoy en día, es un personaje siniestro y en decadencia. 

“Quizá las dictaduras ya no se repiten como antes, pero hoy vivimos sometidos bajo poderes temibles, poderes económicos e intereses mal versos de quienes ejercen el poder, son sujetos terribles, esto es como una enfermedad y Tirano Banderas es una reflexión sobre este tipo de personajes”, explicó Joaquín sobre el argumento.

De hecho, la obra que dirige Oriol Broggi es tan actual que se ajusta a lo que ocurre con los gobernantes de México, “pareciera que no, pero vivimos sometidos por un poder terrible; en estos momentos, el panorama político y cultural de México no es favorable, y no se trata de un sujeto, sino de un grupo de poderes que determinan el futuro.

“Las dictaduras se han transformado y convertido en algo engañosamente distinto, ahora vemos simulaciones de democracia rodeadas de artimañas, el terror, la violencia y el sometimiento de las grandes masas sigue siendo una de las constantes en las políticas de Latinoamérica, de ahí la importancia del texto”, agregó.

Previo a la gira por el sur del continente, Tirano Banderas se presentará por una corta temporada en este país, por lo que Joaquín confía en empatar tiempos para reponer la obra Los ingrávidos, junto a Fernando Bonilla, y al mismo tiempo participar en La delgada línea amarilla, un filme de Alejandro Springall y Bertha Navarro.

“Creo en las segundas oportunidades y  trataré de regresar con Los ingrávidos, al menos durante el tiempo que esté Tirano de gira por México, porque la idea es que el proyecto se mantenga por varios meses más sobre los escenarios de Latinoamérica, lo cual es interesante, porque se trata de una propuesta a escala internacional”, dijo.

Por otro lado, “estoy en pláticas para La delgada línea amarilla, una historia que podría parecer poco atractiva, pero que tiene una acción tremenda, gracias a los pequeños momentos de intimidad entre los trabajadores que pintan las líneas sobre las carreteras, es una historia íntima y con pocos diálogos”, concluyó Joaquín.