Consejos para una venganza final

Función Dominical.
 Quiero matar a mi jefe 2
Quiero matar a mi jefe 2 (NEW LINE CINEMA)

Ciudad de México

Quiero matar a mi jefe 2 es, como se deduce del título, una gringada. Si usted lo que quiere al salir del cine es una charla larga en torno a quesos y vino tinto, esta película no le conviene. Le conviene, sin embargo, si lo que quiere es sacar a pasear al adolescente que llevamos adentro a una función dominical.

Lo primero que hay que advertir es que el título es engañoso. En realidad lo de matar a los jefes sucedía en la primera parte de la película que se estrenó hace tres años, en el 2011. El cinéfilo dominical recordará que en la primera parte de Horrible Bosses, Nick, Kurt y Dale, tres amigos más bien tontos, decidían acabar con la pesadilla de unos jefes de esos que todos, de una u otra manera, hemos padecido. En fin, estos tres chiflados se han emancipado de modo que no van a matar a ningún jefe, pero en el capitalismo hay otra clase de malos tan eficientes como el jefe que tiene agarrada tu economía por las pelotas: el inversionista sin escrúpulos. Contra esta especie cada día más sofisticada se lanzan nuestros extravagantes personajes que, en la primera parte de la película, solo querían volverse asesinos. En esta segunda emisión planean algo quizá todavía peor: un secuestro.

En efecto, los tres idiotas de la película tratarán de llevar adelante un secuestro que para mantener al espectador al borde del asiento tiene que moverse con la precisión de un relojito. La verdad es que por más que es una gringada (o tal vez incluso justamente por esto), Quiero matar a mi jefe 2 tiene sus giros y sus momentos de suspenso, sus promesas y uno que otro punch para soltar la carcajada. Saber inglés se recomienda por aquello de los acentos y los dobles sentidos, aunque películas como esta no son precisamente exigentes.

Al director, Sean Anders, tal vez lo recuerde el respetable a causa de otra película también muy hilarante: Somos los Miller, historia de un narco de poca monta que tenía que hacerse pasar por padre de familia para venir a México e introducir un cargamento de droga a Estados Unidos. El esquema era el mismo: un pez fuera del agua, esto es, un hombre fuera de su entorno y su zona de confort. Exactamente lo mismo sucede con estos tres idiotas metidos a este oficio macabro: el de secuestrador. Como sea, el director y guionista tiene el buen tino de tocar el tema con un humor que deja claro que de ninguna manera están promoviendo un crimen así de brutal.

Resulta interesante comentar también que la primera emisión de Quiero matar a mi jefe fue escrita y dirigida por otra persona. Los estudios, con el mismo encono capitalista del malo de esta película, decidieron usar a Sanders a causa de la buena fortuna que obtuvo su trabajo en Somos los Miller. Y no es que uno piense que Anders es el gran cómico hollywoodense, pero los temas que toca tienen también su profundidad: el capitalismo brutal, la depresión económica que viven las culturas occidentales y el destino de tres idiotas que llevan en el gen un “sueño americano” que cada día parece más lejos de la vida real.

 

Quiero matar a mi jefe 2 (Horrible Bosses 2). Dirección: Sean Anders. Guión: S. Anders y John Morris. Fotografía: Julio Macat. Música: Christopher Lennertz. Con Jason Bateman, Jason Sudeikis y Charlie Day. Estados Unidos, 2014.

@fernandovzamora