A sembrar arte con un poco de ruido en el Vive Latino

El dueto recién formado por Priscila González y Quique Rangel lleva por nombre Presidente y arranca su trayectoria con una prueba especial: pararse en el escenario del próximo Vive Latino.
Presidente
Presidente (Arturo Bermúdez)

Ciudad de México

Además de ser músicos, Priscila González (Monterrey, 1982) y Quique Rangel (Minatitlán, Veracruz, 1969) tienen otro elemento en común: los dos pertenecen a otras agrupaciones. Ella, a Quiero Club, y él a Café Tacvba. Pero unidos son Presidente, y promocionan su primer material, La gran magia, el cual contiene seis temas.

Antes de uno de sus conciertos de preparación, en la colonia Roma de la Ciudad de México, se confiesan ante Dominical MILENIO como “políticamente no correctos” y dicen que al crear arte buscan “sembrar un poco de ruido” entre la multitud. Será el público del escenario Rockampeonato del Vive Latino, al que intentarán contagiar el próximo 13 de marzo con esta “epidemia” musical que afirman conlleva sus acordes.

 

¿Cuánto tiempo llevan ya como agrupación?

Q: Como dos semanas (se carcajea).

P: Grabando tenemos más de un año. Pero ensayando somos bastante nuevos… como un mes, montando las seis canciones de esta producción.

Q: Ya las habíamos grabado a lo largo del año pasado.

 

Priscila es de Monterrey, Quique de Minatitlán. Los dos están lejos de casa. ¿Nadie es profeta en su tierra?

P: A veces sí…

 

¿Cuál es su ritmo?

Q: Tocamos rock y no rock. (Todos en la habitación tapizada con sillones en vinil negro se ríen por la respuesta del productor).

 

¿No rock? ¿Eso qué define? Es muy ambiguo.

Q: En realidad la definición no es necesaria para nosotros, es lo que precisamente buscamos a la hora de encontrarnos en este punto (de la vida de cada uno). Cada uno de nosotros tiene una carrera, con sus grupos, Priscila con Quiero Club y yo con Café Tacvba, donde tal vez la gente tiene un prejuicio, un encasillamiento y una definición de qué es lo que hacemos. Estos son el tipo de proyectos que para los músicos resultan un reto, un experimento, un divertimento.  Creo que las definiciones no nos ayudan a la creación. Eso es lo que nos permite intuitivamente llegar a un punto en el que nos sentimos satisfechos sin necesidad de llenar expectativas. 

 

¿Ustedes escriben todo lo que tocan en el escenario?

P: Sí, música y letra. Entre los dos. La letra es más parte mía, la producción es más parte de Quique. En la composición, tenemos que ver los dos.

 

¿Se consideran políticamente correctos?

P: Mmmhhh… no. No lo sé… no estamos exactamente cuidando lo que decimos para no ofender. Más bien, cuando haces arte, buscas “sembrar” un poco de ruido en las personas, de alguna manera. Ya sea bueno, malo o regular, buscas contaminarlas con algún “virus”.

 

El virus que ustedes propagan, ¿qué resultados tiene sobre una persona?

Q: Eso lo vamos a descubrir en un momento. Es la primera vez que nos presentamos en vivo. Pero hemos presentado algunas de las canciones. Han tenido una vida pública de una semana y creemos que ha empezado bien la epidemia.

 

Van a estar en el Vive Latino, ¿están iniciando con todo!

P: Sí, estamos muy contentos de presentar este proyecto en el Vive. Va a ser una experiencia muy padre. Sobre todo poder compartirla con la gente.

 

El Vive está en puerta, 13 y 14 de marzo. ¿No les tiemblan las piernas?

P: Yo sí me emociono, y creo que es un festival muy importante. Le tengo mucho cariño.

Q: Sí, es el mejor lugar para poder hacer una propuesta y compartirla con 30 propuestas de otros 30 grupos. Unas nuevas, otras ya establecidas. No hay mejor escaparate para la música.

 

Las apuestas por hacer arte en la música son pocas en este país. Además de la carencia de dinero, ¿hay otro factor que impida un mayor número de creaciones artísticas?

P: No creo, hay personas que no tienen mucha opción de ponerse a hacer otra cosa que no sea creativa porque te deprimes, te mata el espíritu un poco si no estás cerca de la creatividad. Es muy importante que te guste tu trabajo y que lo hagas por la necesidad real de que no puedes hacer otra cosa.

 

A todos aquellos jóvenes que desean componer y no lo pueden hacer por diversas circunstancias, ¿qué mensaje les dejan?

P: Pues yo hago como 60 trabajos en un día y no me canso. Hago muchas cosas. A veces así tiene que ser. Mucha gente piensa que los músicos tenemos una vida de rockstars, pero ¡mentira! Por ninguna parte.

Q: En mi caso, el dinero nunca fue un objetivo para dedicarme a esto. Todavía creo que es una razón equivocada para dedicarse a la música o para dedicarte al arte. Si encuentras otra razón que no tenga que ver con la notoriedad, con el ser reconocido y con el obtener dinero, es una razón más válida.

 

Pero les pasó y ganaron dinero.

Q: Sí, pasó. Pero eso fue un subproducto de la búsqueda de un lenguaje, de una búsqueda de identidad que a través de nuestra música estábamos tratando de encontrar.

P: Pero si analizas todo lo que hay detrás de eso, es una cantidad muy grande de trabajo.

 

¿Es la primera vez que hacen mancuerna con músicos de otros grupos?

Q: Yo he sido invitado en varias ocasiones. Tengo muchos amigos músicos que me invitan a tocar. He tocado con Zoé, Babasónicos, Quiero Club. Hay un grupo que formamos miembros de diferentes grupos que se llama Los Odio.

P: Yo estuve una temporada pequeña tocando con Dendrum. Pero no con más grupos.

 

¿Tienen deseos de llevar esta propuesta fuera del DF, hacia otras ciudades de la República?

P: Sí. Entre más puedes compartir lo que haces resulta mejor.

Q: Sí, estamos muy abiertos. Es curioso, porque de este proyecto no teníamos idea de que se podría convertir en algo que pudiéramos llevar a cabo en vivo, pero tampoco sabíamos que el Vive Latino iba a ser una posibilidad tan inmediata.