Las mujeres… el futuro de la monarquía europea

Los destinos de las casas reales de España, Bélgica y Países Bajos serán regidos en próximas generaciones por las princesas Leonor, Élisabeth y Catalina Amalia, respectivamente. 
Princesas Leonor (España) , Élisabeth (Bélgica) y Catalina Amalia (Holanda).
Princesas Leonor (España) , Élisabeth (Bélgica) y Catalina Amalia (Holanda). (Especial )

La historia de las monarquías europeas ha sido tejida en varias ocasiones por mujeres, quienes han dado prueba de valentía y liderazgo: en Inglaterra Isabel I, Victoria y la actual monarca, Isabel II, son prueba fehaciente; en Holanda, la reina Beatriz, quien recientemente abdicó, y en España, la decisión del rey Juan Carlos I de ceder la corona en favor de su hijo Felipe, asegura que el futuro vea a la primera reina, desde 1833 (Isabel II), en el trono ibérico, en la figura de Leonor de Todos los Santos de Borbón y Ortiz.

Con esta histórica noticia, Leonor se convierte en la heredera más joven de cualquier casa real de Europa, con ocho años de edad. Si las cortes apresuran la proclamación de su padre, como se prevé, la pequeña verá cumplidas las reglas de sucesión, inscritas en el artículo 57 de la Constitución Española de 1978, y se convertirá en princesa de Asturias, además de que adquirirá los títulos anexos de princesa de Gerona, princesa de Viana, duquesa de Montblanc, condesa de Cervera y señora de Balaguer, esto el día en que Felipe VI ascienda al trono.

Leonor se convierte en la heredera más joven de cualquier casa real de Europa.

 

La modernidad llevó a que Felipe de Borbón y Grecia llegue a ser el primer rey con una preparación académicamente notable, y en una época en la cual la mujer juega un papel fundamental, Leonor llegará también a cumplir su destino más que instruida, con clases de chino mandarín e inglés, que actualmente recibe en el colegio Santa María de los Rosales; además de ser deportista, practicante de ballet y que, como dicta la tradición, su preparación se verá ampliada con una formación militar.

Si el pueblo español se lo permite, la actual infanta reinará con el nombre de Leonor I de España. Su nombre ha sido muy frecuente en la monarquía española, sobre todo en la Edad Media, cuando varias infantas y reinas consortes de Castilla lo recibieron.

A Leonor se suma otra pequeña como primera en línea de sucesión, pero al trono de Bélgica: Élisabeth Thérèse Marie Hélène. La actual duquesa de Brabante encontró su destino como futura reina, también tras la abdicación de su abuelo, Alberto II, en favor de su padre, Felipe de Bélgica, quien ascendió al trono el 21 de julio de 2013.

Así como Leonor, Elisabeth ostenta el derecho de reclamar el trono belga sobre sus tres hermanos, el príncipe Gabriel, el príncipe Manuel y la princesa Leonor, gracias a que en 1991, se abolió la Ley Sálica en ese país. Isabel llegará a ser la primera mujer en ocupar el trono de Bélgica, por lo que también se prepara arduamente en el aspecto estudiantil, en Sint-Jan Berchmanscollege en Bruselas, donde sus lecciones son impartidas en flamenco (idioma oficial).

Holanda será llevada de la mano de Catalina Amalia Beatriz Carmen Victoria, princesa de Orange. 

 

La casa real Sajonia-Coburgo-Gotha, a la que pertenece Elisabeth es "cercana" a nuestro país, ya que de ésta también era miembro la única hija de Leopoldo (rey de los belgas en 1831), la princesa Carlota de Bélgica, quien fuera consorte de Maximiliano I y que llegó a ostentar el título de Emperatriz Carlota de México, en la década de 1860.

Holanda será otra nación monárquica que verá cómo su destino será llevado de la mano de Catalina Amalia Beatriz Carmen Victoria, princesa de Orange, quien tiene sangre argentina en sus venas, y que además de ser heredera del trono de los Países Bajos, también es fruto de un amor de cuento de hadas, ya que su madre, Máxima, fue (como Grace de Mónaco y Letizia de España) una plebeya que enamoró al príncipe Guillermo-Alejandro.

Catalina Amalia es parte también de estas princesas que recibieron su herencia tras una abdicación, en este caso fue su abuela, la reina Beatriz, quien tras 33 años en el trono decidió otorgar los derechos de rey a su hijo. La actual princesa de Orange solo deberá vigilar el no casarse sin el consentimiento del parlamento neerlandés para poder ascender al trono de los Países Bajos.