Personas, animales y cosas

Multimedia.
Multimedia
Multimedia (Getty Images)

Ciudad de México

Noor Ullah Khan ni imaginó que se toparía de golpe con el éxito. Lo único que hizo fue tirarse a dormir en el piso bajo el rótulo de una panadería. Vivía las desgracias de su miseria en una localidad de la India cuando el actor Salman Khan le pasó encima con su camioneta de lujo y con todo su éxito en la boyante industria fílmica de Hollywood. Han transcurrido 12 años desde que pasó a mejor vida, y la estrella que ha interpretado con mucho éxito más de 80 películas anda todavía tratando de comprar su inocencia en los juzgados. En realidad, este es uno de sus expedientes judiciales. Tiene otro pendiente en los tribunales también asociado con su éxito y con la identidad de macho que tanto le gusta presumir dentro y fuera de las pantallas. Desde hace 14 años le anda sacando el bulto a una condena por irse de cacería a una reservación en la India. En compañía de otros afamados actores de Bollywood arremetió a balazos contra varios ejemplares de especies en vías de extinción. Entre los entusiastas cazadores de especies protegidas figura la bella Tabu, intérprete de La Vida de Pi, la cinta de Ang Lee.

Es evidente que la gente del mundillo del cine le tiene poco aprecio a la vida. Basta ver cualquier película para enterarse. Personajes pobres y oscuros como Noor solo les sirven como pretextos argumentales. Y no solo a Bollywood. En Hollywood se preocupan siempre por mostrar la leyenda “Ningún animal ha sido herido o lastimado durante la filmación de esta película”, cuando los personajes se han ensañado con algún bicho de cualquier tamaño. Se entiende que alguna legislación los mantiene bajo amenaza si dañan a los animales mientras filman. Hace un par de años, HBO canceló su serie Luck que abordaba el tema de las carreras de caballos luego de la muerte inexplicada de tres equinos, y la producción de la cinta Novia por contrato apenas pudo sobrevivir en 2006 al escándalo que se armó cuando una ardilla murió durante el rodaje.

El organismo que vigila la integridad de los animales durante las filmaciones en Estados Unidos es la American Humane Association, que atiende de paso el trato que reciben los niños en las películas. La institución obliga al cumplimiento de las normas y otorga un certificado que permite a los productores incluir en los créditos la leyenda “Ningún animal ha resultado herido…”.

 Sin embargo muchos han puesto en duda el rigor del organismo. En las sagas de Piratas del Caribe y de Las crónicas de Narnia así como en El Hobbit aparecen un montón de animales muertos o lastimados y las películas han recibido el visto bueno de la American Humane Association. La producción de El Hobbit se ha apresurado a aclarar que se trata de imágenes digitales, pero una investigación difundida hace poco por la revista Hollywood Reporter ha dejado en claro que muchos animales sí han sido muertos o lastimados durante la filmación de algunas películas y ni quien diga nada.


*Profesor-investigador de la UAM-Iztapalapa