“Ser charro, filosofía y estilo de vida”: Pepe Aguilar

A lo largo de su carrera ha grabado más de 20 discos y ha ganado siete premios Grammy.“Sercharro, filosofía y estilo de vida”
Pepe Aguilar
Pepe Aguilar (Seitrak)

Ciudad de México

Pepe Aguilar no padece problemas de identidad. El músico zacatecano no tiene conflictos por grabar un día un disco acústico con Emmanuel del Real, Miguel Bosé o Natalia Lafourcade —que verá la luz en las próximas semanas—, y al día siguiente recibir el Premio Herencia Hispana y cantar con traje de charro. Al contrario, dice, la charrería es una filosofía de vida.

 

Parece que cada vez es menos charro, ¿no?

Depende de lo que entendamos por charro. La esencia de cada quien es algo con lo que se nace y se muere. Ser charro es más que una actividad, es una filosofía y un estilo de vida. Supongo que me moriré siendo charro.

 

¿Es hombre de campo todavía?

Claro, creo que donde mejor puede vivir el ser humano es en contacto con la naturaleza. Nos falta volver a lo más sencillo de la vida. No es que sea fácil, pero no tiene las complicaciones de la ciudad, digamos que es más honesto.

 

¿Es tan bueno con el caballo como su padre?

No creo, en lo suyo él sabía demasiado. En la charrería yo llegué a ser campeón nacional y estatal; él nunca compitió en esta área. En cambio con el caballo español llegó a tener reconocimientos importantes cosa que yo no.

 

¿Compitió con su padre?

Claro, supongo que fue algo natural porque yo necesitaba ganar mi espacio, sobre todo en la adolescencia. Fue una competencia normal, no enfermiza ni obsesiva. Más grande dejé de competir para sentir profunda admiración por lo que hacía mi padre.

 

¿Colecciona algo?

Guitarras, pero es una colección que se ha dado casi sin querer. No voy por la vida buscando, lo que sucedió es que forma parte de lo que hago y de pronto un día volteé y ya tenía más de 100 que conservo en mi estudio de grabación.

 

Habrá alguna con una buena historia…

Sí, claro, tengo guitarras hechas por lutiers de todas partes del mundo. Tengo una guitarra que me tardé cuatro meses en recibir porque es de una madera brasileña especial. Y créeme que valió la pena la espera, suena divino y después de 10 años todavía está igual. La guitarra, más que un instrumento de trabajo, es un miembro de la familia, un cómplice.

 

Su sueño más recurrente es…

No tengo, sueño y duermo poco. Casi podría decir que padezco insomnio pero oficialmente no lo reconozco.

 

¿Qué le quita el sueño?

Desde chavo duermo poco y últimamente procuro no llevarme los problemas a la cama. Ya sé descansar la mente. Van varios años de meditación y le he dedicado mucho tiempo a tener más contacto con mi cuerpo y más control mental. No es una cuestión de problemas, simplemente no duermo.

 

¿Y con los ojos abiertos qué sueña?

Ahí sí para que veas, sueño todo el tiempo con los ojos abiertos. Es importantísimo, es la manera en que me mantengo vivo. Una vida es una insignificancia.

 

¿Es bueno para la serenata?

Claro, deberías de contratarme. Una vez me peleé con mi mujer, le llevé serenata y estoy seguro que eso influyó para que me perdonara.

 

¿Tequila, whisky o mezcal?

Tequila, 100 veces.

 

¿Cree en el más allá?

No, para nada. Más que temer a la muerte, me da miedo no saber cómo será. Me da más miedo el dolor que un fantasma. La muerte de mi padre por ejemplo, todavía me duele mucho, es algo que nunca cicatriza. Aprendí a vivir con su ausencia pero aun lo hecho en falta.

 


Nació en San Antonio, Texas, en 1968. Hijo de los actores Antonio Aguilar y Flor Silvestre. A lo largo de su carrera ha grabado más de 20 discos y ha ganado siete premios Grammy. Este año se convirtió en el primer músico de ranchero en grabar un disco MTV Unplugged. Además, fundó el sello Equinoccio Records.