Muse, una historia de éxito en México

A tres visitas de los británicos en la Ciudad de México, los costos de los boletos se duplicaron y los asistentes a sus conciertos se cuadruplicaron.

Ciudad de México

La banda británica Muse se formó en el año de 1994 y tuvieron que pasar 15 años para que los mexicanos pudieran escucharlos en vivo por primera vez.

En abril del 2007, Matthew James Bellamy, Dominic Howard y Christopher Wolstenholme llenaron el Palacio de los Deportes. Aunque la banda aún no contaba con todos los fans que tiene el día de hoy, si fueron los suficientes para agotar las localidades.

Los revendedores no se conformaban con el dinero que ofrecían quienes no habían alcanzado boletos, y a pesar de que la presentación ya había comenzado, las entradas, que originalmente costaban 600 pesos, no bajaban de mil 200.

Ese año, la agrupación estaba presentando su cuarto álbum de estudio Black Holes and Revelations y el setlist, compuesto por 22 canciones como Hysteria, Feeling Good, Starlight, Time Is Running Out, New Born, Plug In Baby, Knights Of Cydonia, Sing For Absolution o Super Massive Black Hole dejó satisfecho hasta al seguidor más exigente.

Tres años después y con un álbum más, el trío británico regreso a la Ciudad de México. Con una gran cantidad de fanáticos, se arriesgaron a llenar el Foro Sol y lo lograron.

El escenario del concierto en 2010 fue imponente: cubos de luz que subían y bajaban proyectando un juego de luces que deslumbraba el rincón más lejano del lugar, vibrando con el poderío musical de The Resistance.

Aunque ese día los fans aplaudieron cada uno de los temas, desgarrándose la voz desde Uprising, la primera canción con que comenzó el espectáculo, la prensa mexicana prefirió el concierto de 2007.

En esta gira llamada The 2nd Law, en honor a su sexto y reciente álbum, vendieron aproximadamente 96 mil boletos, duplicando en está gira el costo del boleto de su primera visita.

Ante la demanda de los capitalinos, Muse quien inicialmente solo tenía programada una fecha, tuvo que abrir cuatro más, presentándose como en aquel 2007, en el Palacio de los Deportes.

En cuanto al espectáculo visual, la presentación este 2013, con una pirámide formada por múltiples pantallas proyectando animaciones que igual están encima de los músicos como en el escenario, la batería de Dominic girando, rayos láser y una gran cantidad de luces.

La interacción de Matt con sus fans tuvo una gran ovación, gritos y aplausos que no pararon, aún ya finalizado el concierto, son muestra de que Muse se consolidó como una banda en el gusto de los mexicanos.

Aunque los Muse-maníacos han recibido múltiples ataques por ser considerados como consumistas y no verdaderos fans, no cabe duda que ‘el lleno total’ en sus cuatro presentaciones combinando el rock progresivo, el rock alternativo, el heavy metal con toques sinfónicos y electrónicos son una fórmula perfecta para Muse haga historia en México.