Mega Muse

Con una espectacular producción, la banda británica se entregó a un público que desató su energía ante tanta tecnología futurista.

Monterrey

Una noche llena de energía y una buena dosis de rock fue la que ofreció la banda inglesa Muse en la ciudad de Monterrey.

En esta ocasión la puntualidad inglesa parece haber pasado a un segundo término, pues la banda integrada por Mat, Chris y Dominic salió al escenario pasadas las 22:20. Pero ese tiempo de espera no importó a los asistentes que al ritmo de su baterista Dominic Howard empezaron una auténtica fiesta con los ánimos en su punto más alto.

“Supremacy” fue el tema con el cual la banda dio la bienvenida a los regios, que de inmediato mostraron su energía al hacer volar sus vasos de cerveza y armar la euforia para demostrar la felicidad por el retorno de la banda a Monterrey.

La producción desde el primer minuto era simplemente sorprendente, aquí no había la tradicional lona negra que cubre un tercio de la Arena. La producción estaba ubicada en el mismo extremo de siempre, pero las pantallas fueron acomodadas de manera específica para tener una Arena en 360 grados.

“Hola, Monterrey”, fue como Matt Bellamy saludó a los regiomontanos para continuar con temas como “Hysteria” y “Panic station”.

Los músicos recorrían cada centímetro de su escenografía, pues colocaron alrededor de toda la tarima una gigantesca pasarela de manera circular, para tener acceso al público que se encontraba a sus espaldas.

Hasta la misma batería de Dominic Howard giraba en su mismo eje, para que todos le pudieran apreciar el rostro.

Uno de los momentos más esperados por los fans era admirar la famosa pirámide invertida que ha caracterizado esta gira, que sólo se podía ver en lo alto del recinto, pero fue hasta el sonido de “Super massive” cuando poco a poco comenzaron a descender las pantallas formando la pirámide.

Para este momento, las gargantas de los 17 mil asistentes se encontraban desgarradas, y eso que apenas habían transcurrido cinco canciones de las 20 que tenían pactadas.

Chris sorprendió cuando sacó su armónica para darle paso a “Knights of Cydonia”, Muse utilizó una extensa gama de accesorios para enriquecer la producción, desde un espejo que proyectaba su logotipo al público, hasta rayos láser, cada uno en ciertos momento de la noche.

La noche continuó con una lluvia de éxitos como “Follow me”, “Undisclosed desires”, “Guiding light”, “Liquid state”, cada uno de ellos acompañados con una producción multimedia que combinaba efectos grabados con imágenes del concierto en vivo.

“Stockholm syndrome” fue con el que la banda marcó el inicio del fin del espectáculo, pero el público se encontraba en plena parafernalia, y no dejo salir a la banda sin que antes les interpretarán “Blackout” y “Uprising”.

El ambiente que se vivía daba sensación que con el paso del tiempo se inyectaban más energía, ya que el público, en su mayoría jovencitos, querían más y más.

La banda regresó por una segunda ocasión para despedirse al sonido de “Starligth” y “Survival”.