Exponen joyas de María Félix en Denver

La exposición Brilliant: Cartier in the 20th Century, que se exhibirá desde el próximo domingo y hasta el 15 de marzo en la joyería Cartier en Denver, incluirá accesorios de la diva mexicana. 

Denver

Dos grandes cocodrilos de oro, uno con más de mil esmeraldas incrustadas y el otro con mil diamantes amarillos, que pertenecieron a la actriz mexicana María Félix serán presentados en una exposición de la joyería Cartier en Denver.

"Ella tenía estilo y no le daba miedo mostrarlo", dijo la curadora de la muestra Brilliant: Cartier in the 20th Century, Margaret Young-Sánchez.

Más de 250 joyas y accesorios de lujo creados por la joyería con sede en París, algunas de las cuales se ven pocas veces en público, fueron reunidas de la colección de Cartier y de propietarios privados para la muestra exclusiva en el Museo de Arte de Denver que se inaugura el domingo y estará abierta al público hasta el 15 de marzo.

La exposición muestra cómo el estilo de Cartier reflejaba el cambio en la sociedad y ayudó a imponer nuevas modas entre las guerras, la independencia cada vez mayor de las mujeres y el interés en diseños exóticos.


Joyería de grandes figuras

De la princesa Grace de Mónaco hay un anillo de diamante y esmeralda, un collar de diamantes de 64 quilates y un ejemplo de la joyería de oro que le gustaba en privado (un broche de una mamá pájaro sobre un nido con huevos de perla) que se presentan al final de la muestra enfocada en mujeres que adoptaron a Cartier como su marca de joyas durante el último siglo.

Entre ellas también destaca Elizabeth Taylor, de quien se presenta un collar de diamante que le regaló su segundo esposo Mike Todd. El collar se puede convertir en una tiara si se le pone una base.


De la famosa y controvertida duquesa de Windsor — llamada de soltera Wallis Simpson — hay un brazalete y un broche con una pantera de joyas sentada sobre un cabujón de zafiro, entre otros objetos. La pantera se volvió un símbolo de la marca y de la exuberancia del estilo femenino a mediados de siglo, dijo Pierre Rainero, quien se encarga de los esfuerzos de Cartier por comprar y preservar sus piezas destacadas.

"Fue muy atrevido, hasta ese momento estaba ligada únicamente a mujeres que no eran de sociedad", dijo Rainero de la pantera.

Un collar de diamante con una esmeralda enorme, que se usó en los materiales promocionales de la exposición, fue hecho en 1932 para la señora Granard, la hija del financiero estadounidense Ogden Mills, quien se casó con un conde. Granard siguió usando joyas así de despampanantes hasta que era una anciana, lo que llevó a que un diarista dijera que la mujer apenas podía caminar por su peso, dijo Young-Sanchez.

Joyería masculina

En la exposición no se pasa por alto a las piezas creadas para caballeros. Los muy imitados relojes de pulsera de Cartier que le gustaban al presidente argentino Juan Domingo Perón, Cary Grant y Andy Warhol están presentes. Louis Cartier comenzó a trabajar con relojes para hombres para que se los pusieran en la mano en vez del bolsillo en 1904, unos 25 años antes de que se volvieran populares. También hay cigarreras, mancuernillas y un cuchillo de bolsillo.