Mano a mano

Función Dominical.

Ciudad de México

August: Osage County es como uno de esos viejos Ford que tardan en arrancar pero luego no hay quien los pare. Basada en la obra de teatro de Tracy Letts, Osage County pareciera una denuncia de la familia disfuncional, pero es mucho más. Conforme los secretos se develan crece el interés y claro, brilla más esa fuerza de la naturaleza que es Meryl Streep.

Streep se ha apropiado en su momento de todos los acentos en inglés: fue la mujer sensual de origen polaco en La decisión de Sophie, fue la envejecida primer ministro británica, Margaret Thatcher (con su hablar de clase baja londinense venida a más). Hoy la Streep redondea eso que llama con falsa humildad “una bonita carrera” e interpreta a una madre de familia gringa y white trash que en el transcurso de esta película pasará de ser la racista, neurótica y drogadicta matriarca para volverse una tierna matriarca drogadicta y nada más.

En August: Osage County la actuación y el guión lo son todo. En este sentido recuerda a ¿Quién teme a Virginia Wolf? Aunque Streep no pierde el estilo y aún en los momentos más patéticos de su personaje resplandece con el encanto de una de esas divas históricas que cuando morían en el escenario arrancaban el aplauso del público de gayola.

Y es que si uno se fija todo aquí gira en torno a Meryl Streep. Y así debe ser porque el libreto lo requiere. Las hijas de la protagonista no son más que asteroides que dan vueltas al ritmo de la matriarca. La hermana, el cuñado y el sobrino también.

Solo Julia Roberts irradia un poco de luz propia (y porque otra vez, el libreto lo requiere). En Osage County Julia Roberts ha llegado a lo mejor de su carrera hasta ahora; sin embargo, es de notar que tanto ella como Meryl Streep se apoderan de sus personajes en tal forma que en muchos niveles se están interpretando a ellas mismas. Me explico: Cuando la Roberts se enfrenta con la Streep lo hace desde la hija orgullosa y peleonera en muchos niveles de realidad. No solo lo es por el guión, lo es en la vida real. Julia Roberts no puede aspirar a un regalo mayor que la herencia de Meryl Streep. Lucha por ello y está cerca de lograrlo.

Ahora, la falta de brillo de los otros personajes tiene también fundamento en el guión. A decir verdad todos tienen una compleja vida interior que recuerda a Chejov y a Strindberg. Como ellos, Letts enfrenta a sus héroes no con un caos exterior sino con ese que sucede según Hamlet en “el corazón de su corazón”. Es evidente que August: Osage County es una pieza muy trabajada. Parece simple de tan compleja. Hay que ver, sin embargo, que la historia nos toca a todos. Tanto en la lucha de esta madre con esta hija como en el mano a mano entre Meryl Streep y Julia Roberts. En ellas identificamos la necesidad de superarnos a nosotros mismos, amar y luchar contra padres y maestros. Así como lo hacen las protagonistas, luchar en el presente contra el ayer, desde el pasado hacia el mañana. Así como Streep en mano a mano con Julia Roberts.


Las vueltas del destino (August: Osage County). Dirección: John Wells. Guión: Tracy Letts basada en su propia obra teatral. Fotografía: Adriano Goldman, Música, Gustavo Santaoloalla. Con Meryl Streep, Julia Roberts Ewan McGregor, Chris Cooper y Benedict Cumberbatch. Estados Unidos, 2013.

@fernandovzamora