Macho aunque su mujer cargue la pistola

[FUNCIÓN DOMINICAL]
Isaac interpreta a Morales En el año más violento.
Isaac interpreta a Morales En el año más violento. (Atsuhi Nushijama/A24Films)

Ciudad de México

¡Ah, los ochenta! Aquellos años de mujeres con flecos anchos y hombres de corbatas flacas. En Nueva York, los ochenta fueron los años más violentos. Al menos así consta en El año más violento, del director J. C. Chandor: en esos años la violencia alcanzó un pico insuperable en la ciudad de los rascacielos.

La violencia irrumpe de forma textual en casa de Abel Morales, nuestro protagonista. Morales es un joven empresario de origen hispano. En 1981 dirige su negocio de combustible para calefactores en Nueva York. Lo hace con celo medieval, porque Morales es de esos hombres de familia grande, casa grande y pistola chica, pero cargada. Lo interesante en todo caso es que, como veremos, la pistola la lleva la esposa y no él.

El año más violento es una película lenta, la verdad. Un hecho que sorprende porque el director nos mantuvo al borde del asiento en Todo está perdido, protagonizada en 2013 por Robert Redford. En Todo está perdido, Redford interpretaba a un estadunidense todo terreno. A punto de hundirse en su yate, él luchaba no tanto por sobrevivir como por mostrar la virtud constante en el cine de Chandor: tesón. Tanto en Todo está perdido como en El año más violento, el protagonista es tozudo; de esos que no se dejan vencer ni por la naturaleza ni por una competencia salvaje. Si Redford en 2013 tenia que salir a flote de manera textual, en El año más violento Oscar Isaac (quien interpreta al señor Morales) sale a flote en su negocio.

Es un lugar común: "Detrás de todo hombre hay una gran mujer". Por primera vez en el cine de Chandor emerge detrás del macho estadunidense la mujer. Es rubia, como gusta al buen latino y como decía, maneja la pistola de su marido mejor que él. En una de las escenas más deslumbrantes, los esposos vuelven a casa después de una cena. Se les atraviesa un venado. Lo atropellan. Luego del susto, ella gime: "El venado sigue vivo. Tienes que ir y matarlo". Con fastidio (tener que ir y rematar a un ciervo tan joven que recuerda a Bambi no debe ser fácil) nuestro héroe no sabe qué hacer. Toma la llave de tuercas, se aproxima temeroso y entonces... se escuchan dos disparos. Ella ha extraído la pistola omnipresente de las bragas. Ha muerto el ciervo. Él está sorprendido. Sabemos quién manda en la casa del hombre rudo, de raza latina, pero estadunidense de corazón.

Lo que no sabemos a ciencia cierta son las razones por las qué Jessica Chastain fue despreciada para el Oscar. Ni siquiera la nominaron y a decir verdad, ella es lo más humano de la película; Chastain es el arquetipo de la chica que si tiene que matar a un ciervo jala el gatillo, una madre que defiende a sus hijos con vehemencia y pone al marido en su lugar cuando lo necesita. También, cuando él lo necesita, ella está ahí para rescatarlo.

En fin, que más allá de la historia de un empresario casi mafioso que tiene que defender su dinero y su familia durante el año más violento de Nueva York, esta última película de Chandor, aunque lenta, goza de los valores que caen bien en una sabrosa función dominical.

El año más violento (A Most Violent Year) Dirección y Guión: J. C. Chandor. Fotografía: Bradford Young. Con Oscar Isaac, Jessica Chastain, Albert Brooks, David Oyelowo. Estados Unidos, 2014.

@fernandovzamora