“Lo que está hecho en México sí está bien hecho”: Benito Santos

El diseñador, quien ha creado vestidos para Angélica Rivera y Ximena Navarrete, habla de su decisión de dejar la medicina.
El creativo se ve transformado, quizá como diseñador de interiores.
El creativo se ve transformado, quizá como diseñador de interiores. (Facebook)

México

Haber creado el vestido con el que Ximena Navarrete ganó Miss Universo, uno más con el que hizo pasarela en el Festival de Cannes, al lado de grandes modelos y marcas, así como haber diseñado el vestido azul con el que Angélica Rivera, esposa del presidente, Enrique Peña Nieto, asistió a la cena que le ofreció la reina Sofía de España, el cual repitió en el Grito de Independencia del pasado 15 de septiembre es el principal orgullo del diseñador Benito Santos, quien compartió una nueva colección en la pasarela alterna, organizada por Heineken, en el marco de la Fórmula 1 en México.

Durante la Velada las ovaciones volvieron a producirse para reconocer la obra del jalisciense, quien desde muy niño empezó a crear sus diseños, pero hasta 2005 decidió perfeccionar su técnica con estudios, y más tarde, en 2010, optó por abandonar su profesión de médico para dedicarse ciento por ciento al diseño.

Esta acción lo llevó a conocer el éxito, primero, a escala nacional, y en muy poco tiempo a escala internacional, pues las creaciones de Santos ya destacan en las pasarelas de Nueva York y República Dominicana, y en unos días más estarán buscando la aprobación en el Fashion Week de Puerto Rico.

La moda está en todo y en cada persona, incluso en los artículos que consumimos, prueba de ello es que diseñaste un monoplaza de Heineken para exhibirse en el Fashion Week y en la Fórmula 1. ¿Tienes la intención de mudar tu creatividad de las prendas a otros artículos?

Sí, claro, la moda está en todos y para cada persona es una. En México y Latinoamérica cada día se va reconociendo más que la moda también va ligada al arte, al final somos creadores y por eso pude hacer este trabajo con Claudio Limón para Heineken, en el que tomamos los colores de la marca, el concepto de Fórmula 1 y los distintivos de cada uno de nosotros para diseñar el monoplaza. Claudio contribuyó como artista plástico y yo, con mi experiencia como creador de vestuario, lo cual demuestra que la creatividad no tiene límites.

¿En determinado momento cambiarías de giro?

Yo siempre he dicho que quizá Benito Santos en un futuro esté diseñando muebles o cosas para casas, porque, insisto, la creatividad no tiene límites y hay que tener esa libertad de expresarla.

¿Cómo definirías tu estilo?

Mis colecciones siempre hacen muy protagonista a quien viste las prendas. Son vestidos ultrafemeninos y que siempre van a hacer destacar a la mujer que los porta.

Acaba de pasar el Fashion Week, en el que estrenaste la colección inspirada en Donna Summer, además estabas trabajando para la colección que presentaste en la Fórmula 1. ¿Cómo le haces, te da tiempo?

No estoy solo, tengo gente que me ayuda mucho, tengo 36 personas, todas mexicanas; además, es gente experta en relaciones públicas y en la parte de marketing, porque mi negocio ha crecido mucho,  gracias a Dios, y yo no puedo hacer esto solo. Entonces tengo un gran equipo, en el que hay patronistas, costureras, gente que borda, gente que hace todo esto. Realmente yo no podría solo.

¿Qué te falta por hacer en el mundo de la moda? ¿Hacia dónde vas?

Uff! Mucho.

¿Has cumplido tus metas?

Yo creo que sí, con mucho orgullo puedo decir que la invitación a una de las plataformas del Fashion Week de Nueva York me gustó mucho, me sorprendió. También estuve en República Dominicana, en Finlandia. La próxima semana, el 4 de noviembre, voy a San Juan de Puerto Rico al Fashion Week, como el diseñador invitado.

¿Qué vas a llevar?

Voy a llevar la colección de Primavera-Verano, porque es lo que presentan ellos allá. Pero en abril me presento en el Brider de Barcelona con una colección de puro vestido de novia, y probablemente también voy a Malasia el próximo año a representar la parte cultural de México en un evento. Y sigo trabajando más cosas en Nueva York. Vienen muchas cosas padres.

¿Qué sientes cuando ves tus creaciones en las pasarelas y provocas los aplausos?

Me siento contento, porque hay mucha gente que ha trabajado conmigo por esto. Como te decía, no soy yo solo, por eso  me da gusto compartir el trabajo con mi gente y me siento muy agradecido, porque es una bendición tener trabajo.

Y que el trabajo de un mexicano pueda trascender es más motivo de orgullo, sobre todo, porque ahorita soy yo, pero después de mí y con el trabajo que se está haciendo, seguro se van abrir muchas puertas, y eso es lo importante, que la gente vea que lo que está hecho en México, sí está bien hecho.

¿En qué momento de tu vida supiste que querías ser diseñador?

Desde niño. Inconscientemente, pero siempre he ilustrado, desde muy pequeño. Creo que la decisión llega en un momento en el que adquieres la madurez emocional y decides tomar cierto rumbo. Bueno, en mi caso así fue. Yo empecé a estudiar en 2005, aunque desde niño hago las ilustraciones y en 2010 decidí dejar la medicina por el diseño que es mi pasión.

Si bien es cierto que toda tu obra es parte de tu historia y, por ende, tiene un significado; sin duda, debe haber diseños que te dan más orgullo...

Sí, todos son especiales, pero hay tres vestidos muy importantes, el primero cuando Ximena Navarrete ganó Miss Universo en 2010, porque a través de ese vestido ella me expuso de manera globlal, y luego, hay uno que usó en el Festival de Cannes, donde había grandes marcas y ella le dijo a L´oreéal que tenía un vestido de un mexicano, que lo hayan aceptado es un gran honor para mí.

El tercero, es el que usó la señora Angélica Rivera con la reina Sofía, fue un vestido muy aplaudido, un vestido azul que ahora repitió el 15 de septiembre. Es un diseño con el que tuve mucho acercamiento con la prensa internacional, porque fuer muy bien calificado por los looks que usó ella. Esos son los tres vestidos más importantes para mí.

¿Hay buen nivel en el diseño en México? ¿Para dónde vamos?

Sí, hay mucho talento, demasiado. Ahora estamos entendiendo cómo trabajar en equipo, porque lo que necesitamos es sumar esfuerzos y entender que somos diseñadores, y somos diversos en nuestros estilos y en nuestras propuestas, y por lo mismo debemos respetarnos.

Quizá lo que falta es que las instituciones gubernamentales deberían apoyar más el talento emergente para que México realmente se convierta en una plataforma de más impacto, porque ya lo es, pero quizá pueda llegar a más, porque el talento ahí está.

¿Se gana bien como diseñador?

Así es (risas).

¿Quiénes son tus mejores clientes?

Es que tengo muchísimas mujeres, las novias, lo que más hago son novias.

¿Cuáles son las prendas que no deben faltar en el clóset de una mujer?

Siempre he dicho que las mujeres deben tener unos jeans y un vestido negro.