Inicia la fantasía y el arte ecuestre de 'Odysseo'

El show invita a un viaje por paisajes maravillosos donde caballos y humanos conviven.
Odysseo se presenta en La Gran Carpa Santa Fe.
Odysseo se presenta en La Gran Carpa Santa Fe. (Notimex )

México

Bajo una atmósfera festiva, donde la música, las acrobacias, el baile y el arte ecuestre se conjugan, la compañía Cavalia escenificó seis de las 18 escenas que componen su espectáculo Odysseo, el cual abrirá mañana temporada en La Gran Carpa Santa Fe.

En el primer cuadro hubo desde piruetas, malabares y brincos, hasta jinetes cabalgando a toda velocidad de un lado a otro del escenario. La pieza estuvo acompañada de una escenografía que evocaba el color verde de los bosques.

En las intervenciones de los equinos quedó evidenciado cómo éstos interactúan de manera natural con sus entrenadores, quienes con una caricia y palabras mostraban la sincronía que tienen con los caballos.

Los efectos especiales y la música transportaban a los espectadores por el sorprendente mundo de los bosques, a la vez que recrean un ambiente de fiesta, en el cual acróbatas forman pirámides humanas, sanqueros brincan con gran energía y caballos practican el arte ecuestre.

Al concluir la fiesta, las luces se apagaron y sobre el escenario una mujer de cabello largo y rubio dio cuenta del arte de la doma, es decir del entrenamiento y adiestramiento de los caballos. Seis equinos seguían cada una de las instrucciones de la entrenadora, quien hizo que giraran y galoparan como comúnmente lo hacen en las verdes colinas.


El siguiente cuadro sorprendió por los efectos especiales de los que se vale y es que de cuatro en cuatro, fueron bajando de una colina 16 jinetes, formando una bella postal. Luego, al sumarse todos los protagonistas se efectuó una sincronizada coreografía.

Antes de despedirse del escenario, los 16 equinos y sus jinetes dieron la bienvenida a una escena de acrobacia. Con la interpretación en vivo de una soprano, la propuesta colmó el ambiente de poesía y romanticismo.

Los acróbatas sorprendieron al público por su gran agilidad, destreza y coordinación, y mientras interpretaban sutiles movimientos, rotaba el carrusel en el que se encontraban sujetados.

De un ambiente tranquilo se pasó a uno donde la velocidad y agilidad son sus mejores cualidades. Ambientados en el caluroso desierto, quizá del Sahara, los jinetes galoparon y realizaron peligrosas acrobacias a toda velocidad. Banderines de color rojo vistieron el escenario y bailarines ejecutaron intensas coreografías.

Más sorprendió cuando en pocos minutos la parte baja del escenario se inundó y una amazona apareció sobre las colinas. Detrás, los efectos visuales formaban una blanca cascada. A su descenso el caballo bailó al ritmo de la música, mientras su entrenadora lo paseaba por todo el escenario.

La gran fiesta llegó en la sexta escena, cuando bailarines, jinetes, acróbatas y caballos aparecieron frente al público para mostrar un show dinámico y coordinado.

Al hacer su rutina, las estrellas equinas, con singular estilo, salpicaban al público de las primeras filas, pero lejos de molestarse, éstos reían por lo sorprendente que resultó la relación entre humanos y caballos.

Previo a la función para medios, el creador del mágico mundo de Odysseo, Normand Latourelle, manifestó su emoción porque el público mexicano aprecie el show, el cual calificó de impresionante.

"Para nosotros es muy importante estar aquí en México, porque sabemos que es la entrada a Latinoamérica, y el título alude a la odisea que existe entre el hombre y el animal", expuso para luego invitar a los presentes a disfrutar de un paseo mágico por el bosque encantado y lugares desconocidos.