“Me motiva que la gente brinque de la butaca”: Kuno Becker

Desde los seis años realizó estudios de violín en el Mozarteum de Austria, pero poco después los dejó para dedicarse a la actuación.
Kuno Becker.
Kuno Becker (AFP)

Ciudad de México

“Lo mejor de dirigirme es que no me cobré”, dice Kuno Becker. El actor mexicano debuta como director con la cinta Pánico 5 Bravo, un filme de terror psicológico desarrollado en la frontera y en el marco de la guerra contra el narcotráfico. Amante de filmes como El exorcista, se define como un intérprete al que la fama le pesa.

 

¿Actuar y dirigir obedece a hiperactividad de su parte?

No, más bien al afán de proponer cosas nuevas. Dirigiendo y escribiendo puedo proponer más. Mi motivación real es hacer que la gente brinque de la butaca.

 

¿Cuál fue la última película que lo hizo brincar de la butaca?

Vi El conjuro y encontré un par de momentos buenos. Voy a ver películas de terror con la ilusión de que me hagan sentir lo que El exorcista pero cada vez es más difícil.

 

¿Por qué nos gusta sentir miedo en el cine?

Sería interesante analizar por qué nos gusta ver terror, incluso cuando vivimos tiempos de tanta violencia. Creo que tiene que ver con la necesidad de sentirnos vivos. Filósofos como Osho lo relacionan a la sensación de agarrarnos al aquí y ahora, que es el fin de cualquier meditación.

 

¿Qué me dice de la música?

Es algo muy importante y personal. Yo crecí desde los cinco años tocando música, toda la friega y el estudio que le dediqué de niño lo valoro ahora, porque me ayudan para hacer cine.

 

Iba para violinista, ¿qué pasó?

Eso es lo que digo, ¿qué pasó? Sucedió que no era mi decisión. A los cinco años no decidí ser violinista. Cuando maduré me di cuenta que quería actuar y contar historias. Me encanta la música, recién volví a tocar pero no es lo que quería hacer el resto de mi vida.

 

¿Y fue difícil descubrir la actuación?

Al principio me fui con la finta de lo atractivo del medio. Toda mi niñez estuve desconectado de la televisión y me llamó la atención de golpe. Pero pronto me di cuenta que no era tan atractivo e incluso podía ser una pesadilla. Si no te gusta el oficio, eso de la fama no está tan padre.

 

¿Qué es lo más difícil de esto?

Soy medio antisocial y no me gusta el rollo alrededor de la chamba. Lo hago porque entiendo la naturaleza del negocio pero no me gusta, lo mío es actuar o escribir.

 

¿No es fiestero?

No, la neta es que soy de súper güeva. A mí me gusta mi estilo de vida, pero entiendo que una persona pueda pensar que escuchar un concierto para violín en el gimnasio es de nerds. No me aviento del bungee, escuchó mucha música clásica y ahora estoy muy clavado en la vida de Nicolo Paganini porque quiero contar su historia. No me gusta ir al antro, lo he hecho pero no me late. Prefiero ir a la Sala Nezahualcóyotl a escuchar la Novena Sinfonía de Beethoven.

 

¿Por qué Paganini?

Ha sido el violinista más importante de la historia. Paganini decía que tenía un pacto con el diablo, se decía que era amante de la esposa de Napoleón, podía acabar un concierto con una sola cuerda en el violín. Fue quien empezó con los pizzicatos en ese instrumento. Era un músico atormentado que acabo peor que Michael Jackson porque Nicolo era adicto a la heroína.