“Los nombres raros son parte de mi familia”: Kalimba

Inició su carrera como actor a los dos años en los programas Chiquilladas y Chispas de chocolate.
Kalimba presenta su nueva producción discográfica 'Cena para desayunar'.
Kalimba presenta su nueva producción discográfica 'Cena para desayunar'. (Cortesía: Sony Music)

Ciudad de México

A fuerza de un pop suave con influencias del soul, Kalimba se ha desmarcado de agrupaciones como La onda Vaselina y OV7. Su propuesta lo ha llevado a colaborar con Armando Manzanero y ganarse el respeto de colegas. Tras el quiebre que significó un escándalo de supuesto abuso sexual, el músico está de regreso con su nuevo disco, Cena para desayunar.

¿Kalimba Kadjaly Marichal Ibar, qué significa?

Kalimba es un instrumento africano. Kadjali es como la flor más bella del desierto en sulú; Marichal, es francés; e Ibar es español. Mis tíos se burlan porque mi nombre, Kalimba, es como llamarse guitarra. Los nombres raros son parte de mi familia. Mi padre nació en Cuba pero de pequeño lo mandaron a Nueva York; mi madre nació aquí pero mis abuelos se conocieron en la Segunda Guerra Mundial.

¿Es verdad que pensó dejar la música por el futbol?

Sí, de los 11 a los 18 jugué futbol. Me apasionaba de la misma manera que la música. Me gustan la disciplina y el compañerismo del deporte. Normalmente el compositor hace música para satisfacerse a él y luego a su público; lo mismo hace el futbolista, primero se entrega para su equipo o proyecto.

¿Y porqué se decantó de la música?

Había tres equipos con los que estaba en pláticas, pero no era tan fácil dejar la música porque desde pequeño ya tenía una carrera en el espectáculo. Justo cuando estaba pensando la decisión me hablaron para hacer un nuevo disco con Onda Vaselina, creo que esa fue la luz que me guió para esto. Después volvieron a invitarme a jugar en Necaxa y Chiapas, y otra vez me hice bolas, pero ya menos. Todavía pienso en qué podría haber pasado. Veo a Giovanni y me identificó con él, a veces cuando viene me habla y nos juntamos. Coincidimos en varias cosas, además es el primer seleccionado mulato.

¿Compra sus propios discos?

El nuevo Cena para desayunar, es el primer disco que compro. No consumo mucho de lo que hago, no veo los programas donde salgo ni leo mis entrevistas. Antes escuchaba a OV7, creo que era un buen grupo pop.

¿Ponerle a un disco Cena para desayunar no es contradictorio?

Se me hace más metafórico y melancólico. Representa mi vida de alguna manera. Grabo y doy conciertos por la noche, de modo que cuando muchos se levantan yo apenas voy llegando a casa. Para mí, el mejor horario es poco antes de que amanezca.

¿Es contradictorio?

Sí, mucho. La más frecuente está entre encontrar el equilibrio de la persona que quiero ser con la persona que soy. No quiero ser un Rolling Stone y llegar a los 80 con dieciocho rehabilitaciones, me gustaría ser un viejito tranquilo y ya tengo que empezar a trabajar en eso.

 

¿Después del escándalo de abuso sexual se volvió más cuidadoso o desconfiado?

Desconfiado, en realidad no sé por qué… fue una gran mentira. Me cuesta trabajo aprender algo que no hice pero igual debo entender cómo se maneja el mundo en ciertas cosas; cómo se maneja la prensa; lo que pasó con mi familia, mi hija, mi música. Lo que sí te digo es que no quiero que me vuelva a pasar. No me gusta vivir pensando en que la gente me quiere hacer daño. Corrijo, más que desconfiado me volví más precavido.

 

 

Nació en la Ciudad de México en 1982. Inició su carrera como actor a los dos años en los programas Chiquilladas y Chispas de chocolate. Poco después tomó la ruta de la música y aunque coqueteó con el futbol, prefirió dedicarse al medio artístico. En solitario, ha grabado los discos: Aerosoul, Negro Klaro, Mi otro yo, Amar y querer: Homenaje a las grandes canciones, Homenaje a las grandes canciones II y Cena para desayunar.