“De chico escribía cuentitos”: Joselo

Es guitarrista de Café Tacvba y como solista ha grabado los discos: Oso y Lejos.
Joselo
Joselo (Arturo Bermúdez)

Ciudad de México

Joselo hace a un lado la guitarra. El músico de Café Tacvba pide que aparezca en segundo planio durante las fotos; ahora es prioridad su libro, Cronickas Marcianas (Rhythm & Books). Autodefinido como un hombre tímido, se apasiona al hablar de libros tanto como de música. Aficionado por igual de Ballard o Bradbury que de Devo o XTC, el artista reconoce que ambas disciplinas guían su trabajo.


¿Prefiere que me dirija a usted como escritor o como músico?

Me gusta más como escritor. Quizá porque es algo nuevo. Café Tacvba tiene 25 años y es un trabajo compartido entre cuatro, de modo que nos repartimos los temas, en cambio ahora yo respondo por lo que escribo.


Usted quería ser escritor antes que músico.

Sí, de chico escribía cuentitos, pero en casa o en mi barrio no había escritores o algo que encaminara esta parte.


¿Y sí había músicos?

Tampoco, mi papá es ingeniero químico y mi mamá era enfermera. Provengo de una familia tradicional y tal vez un poco conservadora. Nunca me impulsaron a tomar un taller de literatura o de composición. Había libros en casa pero nunca hubo nada que promoviera la creación.

 

¿Qué leía de pequeño?

Ciencia ficción. La película de La guerra de las galaxias cambió mi vida. La vi a los 10 años y me puse a leer a Philip K Dick, Ballard o Bradbury, al principio no entendía pero no importaba.


¿Coleccionaba los juguetes de la película?

No, no teníamos dinero para eso. Mi familia era de clase media y tenía otras prioridades. Yo jugaba con el Kid acero y el Hombre de acción.


¿A un músico para qué le sirve leer?

Me abre la mente, los libros fueron mi ventana al mundo. Yo empecé a viajar hasta Café Tacvba. Aunque suene a campaña, la lectura me ayudó a desarrollar mi imaginación, me encanta leer sobre bandas de rock, biografías. Aun así, para escribir no es necesario leer, incluso te puede estorbar. A veces me olvido de los acentos mientras compongo; algún erudito dirá que está mal y seguramente reprobará lo que hacemos como grupo, pero lo cierto es que las canciones comunican y conectan con la gente.


¿De quién es fan?

Me encanta Chuck Klosterman, Juan Villoro y Kurt Vonnegut.


De acuerdo, pero hablo de fan así como lo son de ustedes…

No pido autógrafos. Cuando coincidí con Mark Mothersbaugh de Devo me quedé paralizado y no me le pude acercar. Soy muy fan de XTC y sí me acerque con Andy Patridge pero no le pude hablar.


¿Usted no haría lo que hacen los fans de Tacvba, es penoso?

Un poco. El autógrafo es una rara moneda de cambio, para el ídolo no vale nada y para el fan es todo. No puedo transmitirle a Mothersbaugh mi admiración, eso convierte a este tipo de encuentros en algo ridículo.


¿De quién tiene todos los discos?

De Los Smiths, de Pixies.


¿Incluyendo el último de Pixies?

Sí, y lo oigo continuamente. Ya me sé las canciones, así que creo sí soy fan. Me encanta Big Audio Dinamyte, fue una banda que previó el futuro. Gorillaz y Damon Albarn reconocieron que se debían a ellos. Para mí, Mick Jones era superior a Joe Strummer en The Clash.


Recomiéndeme biografías o autobiografías de músicos.

Me gustó mucho la de Eric Clapton, aunque su música no me prende; he tratado de entrarle a Cream pero no lo consigo. La de Ozzy Osbourne me encanta por divertida. Ahora estoy con la autobiografía de Neil Young y me gusta su idea de no contar las cosas de manera cronológica. Todavía no llego a la de Morrisey, me esperaré a que salga en español.


Nació en Minatitlán, Veracruz, en 1967. Estudió Diseño industrial en la Universidad Autónoma Metropolitana. Es guitarrista de Café Tacvba y como solista ha grabado los discos: Oso y Lejos. Cada miércoles publica cuentos en su blog, textosmutantes.com