Johnny Depp en “la Nube”

Función dominical.
Johnny Deep
Johnny Deep (DMG Entertainment)

Ciudad de México

“Por fin una película de ciencia ficción del siglo XXI”, exclaman los fanáticos cuando abandonan la sala del cine al terminar Trascendente, la última película de Johnny Depp. Y en parte tienen razón. Y la tienen justamente por Johnny Depp.

Depp parece ya uno de esos actores que, como Meryl Streep o James Dean, vuelven “clásico” todo lo que tocan. Sin Depp, Piratas del caribe hubiera sido una película más bien boba, sin Depp, Trascender no sería ni siquiera una gran película. El guión tiene subidas y bajadas, momentos cursis y predecibles, pero es cierto que la premisa es magnífica.

En cuanto a los problemas no son tantos y podemos atribuirlos a la falta de experiencia tanto del director como del guionista. Wally Pfister antes de ponerse a dirigir era fotógrafo. Un gran fotógrafo, de hecho. Filmó algunas de las mejores secuelas de Batman. Esta es su ópera prima. Por su parte, Jack Paglen, el guionista, antes de ponerse a escribir era actor. Lo cierto es que tanto director como guionista han logrado un producto que, con la factura hollywoodense, tiene todo para volverse “de culto” en el cine de ciencia-ficción.

Y es que junto con Ella de Spike Jonze, Trascender es una película que realmente sugiere cosas en las fronteras de la ciencia actual con el internet, la Nube y la nanotecnología cuántica, cosas que están sucediendo ahora mismo. Trascender las lleva hasta sus últimas consecuencias y, aunque la historia de amor se parece demasiado a Ella, el balance de la película es bastante favorable.

Porque todo parece indicar que el siglo XXI habrá de distinguirse, sobre todo, por sus logros en medicina, y es aquí donde efectivamente el guión da en el blanco con tanta precisión que no resulta exagerado decir que esto es una auténtica película de ciencia-ficción del siglo en que vivimos. Para empezar, está la pregunta más interesante que han comenzado a responder los neurobiólogos: ¿Qué es la conciencia? ¿Existe? ¿Y si existe, dónde está? Desde que Descartes separó en el mundo filosófico al pensamiento de la existencia, no habíamos llegado a un momento histórico tan importante con respecto a estas dudas que vienen atormentando al género humano desde Aristóteles y más atrás así que, por más que el guión tenga sus problemas, Paglen ha conseguido una visión del futuro que, con el estado actual de la ciencia, resulta tan inquietante como la que tuvieron Fritz Lang con Metrópolis o incluso el escritor Julio Verne.

Además, Trascender tiene un punto más a su favor: el cuestionamiento político. El director parece haber aprendido de Chripher Nolan (sobre todo en The Dark Night Rises) que una historia de fantasía o de ciencia-ficción sin contenido político deja mucho que desear, y aunque en este sentido el discurso de Trascendente está lejos de alcanzar las alturas políticas de la novela 1984 de George Orwell, por ahí se guía la intuición de los creadores, por el lado de la pregunta por el impacto político que puede tener en el género humano la generación de una conciencia artificial.

 

Trascender (Transcendence). Dirección: Wally Pfister. Guión, Jack Paglen. Fotografía: Jess Hall. Música: Mychael Danna. Con Kate Mara, Johnny Depp, Morgan Freeman, Paul Bettany y Rebecca Hall. Estados Unidos, 2014.

@fernandovzamora