[Musicópata] Guitarra que canta y llora

Son muy pocos los que de verdad logran hacer cantar o llorar a su guitarra.
Musicopata
(Cortesía)

Ciudad de México

Hay miles y miles que pueden sacarle sonidos a una guitarra. Hay cientos que pueden hacerla hablar. Pero son muy pocos los que de verdad logran hacer cantar o llorar a su guitarra. Jimi Hendrix, Carlos Santana, Eric Clapton, B. B. King, Stevie Ray Vaughan, Buddy Guy, Jimmy Page y Slash están entre los mejores. Todos ellos son maestros en la técnica del bend, un recurso especial que solo se puede tocar en pocos instrumentos, la guitarra es uno de ellos.

El efecto del bending no es posible por ejemplo en el piano, pues no tiene notas que puedan cambiar su tono. En cambio el bending es la esencia de la técnica para tocar instrumentos como el sitar, instrumento hindú que entró al rock cuando George Harrison lo utilizó con Los Beatles en piezas como “Norweigian Wood” o “Within Without You”. Al escucharlas de inmediato se entiende el arte del bend.

Cuando usted ha visto tocar música de blues o de rock habrá notado que el guitarrista va jalando continuamente las cuerdas hacia arriba o hacia abajo para producir notas con una expresividad muy emotiva. Por sus características, la guitarra permite que sus cuerdas puedan ser estiradas con los dedos para modificar de forma muy elástica los sonidos que genera.

La técnica del bend consiste en tocar una cuerda y, cuando empieza a sonar esa nota, estirar la cuerda y mantenerla para obtener una nota más aguda. La palabra bend está tomada del verbo inglés to bend que puede traducirse como doblar, curvar, flexionar o arquear. Cuando un guitarrista está usando esta técnica se dice que está bending las cuerdas.

Dado que el bending eleva el tono de una nota cuando se estira la cuerda, el guitarrista puede hacer que la nota que toca suba un tono completo y hasta tono y medio, dependiendo de cuánto jala la cuerda. Además la técnica tiene variantes: con el jalón puede convertir rápidamente una nota en otra, o puede hacerlo lentamente como si fueran dos notas. También puede hacer un pre-bend, comenzando con la cuerda estirada en una nota y luego bajando hasta su tono original. Ejecutantes de diversos instrumentos, incluyendo la voz humana, usan el vibrato para agregar expresión a las notas que se alargan. En la guitarra el vibrato se logra haciendo un bending rápido de arriba abajo, causando una modulación en el tono.

Para muchos, el gran maestro del bend fue Jimi Hendrix. En cuanto a talento puro en cualquier género musical, Hendrix fue un superhombre. Creó su propia música transformando el blues tradicional en un rock capaz de ser disfrutado por generaciones de fans que preferían solo el rock. Este genial guitarrista enriqueció los géneros del blues, el rock y la música psicodélica. Su forma incendiaria de tocar produjo el mejor sonido llegado a los discos o a los escenarios de concierto. Un buen ejemplo de su estilo es el tema “Red House”, que se puede apreciar en YouTube.

El bend de las cuerdas es, para la guitarra, la forma de exteriorizar las emociones del ejecutante. La próxima vez que vea una actuación de Carlos Santana, fíjese en las expresiones faciales que acompañan el bending de notas llenas de sentimiento tocadas en la guitarra. Esta técnica, nacida del blues, es la magia que hace cantar al instrumento.