“Empecé desde abajo y no me arrepiento”: Jamie Dornan

Tras destacarse como actor en la teleserie de la BBC The Fall, el irlandés está por vivir un vuelco en su carrera con Cincuenta sombras de Grey.
Jamie Dornan
Jamie Dornan (AFPFORUM)

Ciudad de México

Aunque Jamie Dornan (County Down, Irlanda del Norte, 1982) era relativamente desconocido en términos cinematográficos antes de asumir el papel del psicópata Paul Spector en la teleserie de la BBC The Fall —donde comparte estelares con Gillian Anderson y que estrena su segunda temporada en América Latina vía Netflix—, pronto se ha convertido en un muy solicitado protagonista con un futuro brillante en la industria.

Apuesto y jovial, Dornan hizo su debut en el cine en María Antonieta, de Sofia Coppola, y llegó a Estados Unidos como modelo antes de tener un papel secundario en la exitosa teleserie Once Upon a Time. Por su participación en The Fall ha recibido reconocimientos y también la oportunidad de encarnar a Christian Grey (un papel sumamente codiciado por actores de Hollywood) en la adaptación cinematográfica del best seller internacional Cincuenta sombras de Grey, que llega a las pantallas el próximo 12 de febrero.


Antes de esta serie solo habías hecho papeles pequeños, ¿dirías que tu carrera como modelo fue en cierto modo un trampolín para Hollywood?

Sí. Empecé desde abajo, y créeme, no me arrepiento. La carrera de modelaje me abrió puertas y me dio visibilidad. Tuve esa suerte; si no me hubiera ganado la vida como modelo tal vez habría renunciado a mi sueño de ser actor. Pero siempre quise ser actor y hoy pienso que renunciar habría sido una locura, aunque hubo veces que dudé y sí pensé en hacerlo.


Encarnar a un asesino en serie puede ser un arma de dos filos… ¿cómo ha sido para ti?

Actuar en The Fall ha cambiado mi vida en el buen sentido, así que ha sido una experiencia buena para mí. Aunque es cierto, para prepararme pasé mucho tiempo viendo entrevistas con tipos que han hecho cosas similares a lo que Paul Spector hace, tratando de acumular algún tipo de entendimiento de por qué son lo que son y cómo son con otras personas de su entorno. Me resultaba extraño, porque Allan Cubitt (el creador y director de la serie) es un hombre tan dulce, tan amable, que parece increíble que tenga un montón de cosas horribles en la cabeza… pero eso hace que trabajar con él y con Gillian sea aún más interesante y divertido.


Paul Spector es un personaje muy complejo, especialmente en esta segunda temporada…

Ahora lo están cazando. Stella Gibson (Gillian Anderson) junto con las autoridades le están pisando los talones. Tiene que ser más listo que los demás y eso hace que la trama avance. Eso es lo que Allan hace tan hábilmente: Paul es un personaje con muchos niveles y, para crearlo, Allan realizó una investigación a fondo: tienen una vida relativamente normal, trabajos, novias, esposas, incluso hijos, y ninguna de esas personas sabe qué está haciendo. Eso lo hace tener un mayor interés humano. En lo que a mí respecta, para interpretar a cualquier personaje se tiene que tener una comprensión total de por qué hacen lo que hacen. Si están haciendo algo tan dramático como el asesinato, tienes que hacer que sea coherente, no ser necesariamente compasivo, sino captar tú por qué lo estás haciendo. Eso es lo más difícil de todo.


Recién te convertiste en padre. ¿Es por ello que era importante para ti retratar el lado paternal de Spector?

Allan diría que Spector no ama a sus hijos, y tiene dos, pero a mí me gustaría decir que sí lo hace. No es un amor convencional, es como un psicópata que ama a sus hijos. Yo pensaba que era necesario contar esa historia para que la audiencia creyera y viera cómo Spector es un padre y esposo muy aparte de ser un asesino. De este modo lo íbamos a hacer lo más real posible. Quería tratar de conseguir que el público estuviera un poco de su lado. Eso es lo que yo buscaba.


Después de haber vivido encarnando a Spector por meses, ¿fue difícil sacártelo de la cabeza?

Han pasado dos años desde que rodamos la temporada uno, y cinco meses de que terminamos esta segunda, así que estoy esperando que me deje en algún momento (risas). Definitivamente fue más fácil meterse en el personaje en esta ocasión. Yo diría que era más fácil para todos nosotros, el reparto y el equipo. Todos hemos hecho esto antes y hay una facilidad que viene con eso. Por lo demás, cuando terminas de rodar ya estás pensando en otro proyecto. Cuando terminamos esta temporada lo que hice fue tomarme dos semanas de vacaciones solo con mi mujer y mi hija, en anonimato total, sin teléfono ni nada. Fue excelente.


¿Cómo fue filmar estas dos temporadas en tu tierra natal?

Te diré algo: a lo largo de Irlanda hay una comunidad brillante de cineastas y actores que hacen cosas muy interesantes y algunas veces no reciben el reconocimiento que merecen. Supongo que siempre había soñado hacer algún trabajo en el lugar de donde vengo. Es una maravilla estar de vuelta en casa, de vuelta con mi familia y amigos. Eso es una ventaja. Este trabajo se siente como algo más familiar. Es muy diferente de Hollywood.


Por cierto, estás por dar un salto a la fama hollywoodense con Cincuenta sombras de Grey.

Es lo que mucha gente me ha venido diciendo: “Tu vida va a cambiar”. No lo sé. Trato de no pensar en eso. Para mí todo es un trabajo. Tengo una gran esposa (la actriz y cantante Amelia Warner) y tenemos una familia. Eso es lo más importante para mí. El papel de Christian Grey, sí que ha hecho crecer el interés público y de la prensa, pero prefiero llevarlo todo con calma. No puedo decir mucho más. Estoy contento por el trabajo. He estado trabajando sin parar durante un año más o menos, así que no he estado expuesto a demasiada atención, no tanto como se podría pensar. Estás protegido cuando estás trabajando. Y estoy feliz de tener la oportunidad de trabajar en lo que siempre quise. Es más de lo que nunca imaginé.