“Imposible ser apolítico, hay que denunciar la injusticia”: Noel Shajris

Aunque usted no lo crea se puede ser chilango y gaucho al mismo tiempo. Así lo reconoce Noel Shajris, el músico argentino que hace 17 años tomó a México como su lugar de residencia.
El cantante
(Cortesía)

Ciudad de México

Tras el éxito alcanzado con Sin Bandera, el compositor emprendió una carrera en solitario, cuya producción más reciente es Verte nacer.


Es de origen ucraniano, ¿cómo llega su familia a Argentina?

Mi abuelo llegó en 1917, no sé si pagó el viaje o iba oculto. Algunos de sus hermanos estaban en Chile, pero como era muy mujeriego y tenía cinco novias en Buenos Aires, decidió quedarse. Ahí conoció a mi abuela y el resto es historia.


¿Tiene contacto con su familia en Ucrania?

Mi papá sí, es periodista y vivió en Rusia durante la Perestroika, durante su estancia entró en contacto con familiares de mi abuelo.


¿Entonces no le pega tanto lo que pasa?

Me pegan las malas noticias de cualquier parte y después de todo mi apellido es ucraniano.


¿Qué lo trajo a México?

Me invitaron hace 17 años. Unos amigos que tenían un grupo llamado, Buenos Aires funk, éramos felices porque teníamos dos shows al mes en Rockotitlán y el Bulldog. Después ellos se regresaron pero yo me quedé aquí. Mi hija es mexicana y ya me considero casi chilango.


¿En verdad su mamá era presentadora de bandas de rock?

Mi mamá hacía notas para un programa de televisión, pero también fue actriz, modelo de pintores y fisioterapeuta. Escuchaba a Janis Joplin, Pink Floyd, Violeta Parra, Facundo Cabral. A los seis años la vi desconsolada llorando por la muerte de John Lennon. Mi papá tocaba en una banda. En cierta forma crecí en un medio rodeado de arte.


Y de militares…

Nací en el 74, año en que muere Perón y empieza a maquinarse la dictadura que alcanza su clímax en el Mundial del 78. Mis padres eran de izquierda y nos mudábamos de casa cada siete meses. Muchos de sus amigos desaparecieron. Por eso me sorprendo cuando alguien dice que en este país necesitamos mano dura.


¿Por qué con esa carga social termina haciendo una música más dócil?

Mi grupo se llamaba Sin bandera porque creo en la unión que genera la música. Y viniendo de un contexto social complejo, quise trascenderlo. Es imposible ser apolítico, hay que denunciar la injusticia, pero ahora me parece fútil militar en un bando.


¿Qué lo hacen llorar además de los tangos o las rancheras?

No por casualidad Javier Solís es mi cantante favorito, él amaba los tangos. Se nota que escuchó a Gardel en su infancia; el tango ranchero es impresionante. Ambos son géneros ligados por el dolor, el desgarro y la poesía.

¿En un juego México-Argentina?

Es un pedo porque además siempre juegan en instancias donde quien pierde se va a casa. Sufro y trato de ser imparcial, como el árbitro.


Bueno Codesal, dicen los argentinos, no fue imparcial.

Codesal inventó un penalito. En mi opinión Argentina no podía ganar el Mundial en Italia después de dejar fuera a la selección local. Hay cosas raras en el futbol, no olvidemos que también influye la plata y la política.


RECUADRO

Nació en 1974 en Buenos Aires. A finales de los noventa llegó a México y en 2002 fundó el dueto Sin bandera. Cambio el rock por el pop y se convirtió en uno de los baladistas representativos de Latinoamérica. En solitario ha grabado cuatro discos, además de duetos con Alejandro Sánz, John Legend y Diego Torres.