[Función Dominical] Ciento por ciento “americano”

A diferencia de Batman, Superman y Spiderman, nuestro Capitán América es un héroe que ha llegado a dicha condición movido por el deseo. 
Capitan
(Cortesía)

Ciudad de México

Ha llegado Semana Santa y con ella la necesidad de celebrar en la vida y en el cine a esos hombres dioses que Marvel sabe inventar tan bien. Es el turno del Capitán América y su secuela, Captain America: The Winter Soldier.

A diferencia de Batman, Superman y Spiderman, nuestro Capitán América es un héroe que ha llegado a dicha condición movido por el deseo. Visto así no resulta extraño que las cualidades sobrenaturales de Steve Rogers (verdadero nombre del Capitán América) queden a menudo relegadas a segundo plano mientras que otras aptitudes más humanas (digamos la inteligencia y el sentido del humor) cobren importancia a la hora de salvar al mundo… o a Estados Unidos que, para efectos de sus ideologías, es más o menos lo mismo. Y es que sinceramente no creo que haya quien dude que de todos los súper héroes del cómic estadunidense Capitán América sea el más lleno de ideología. Para muestra un botón: si en Avengers El Capitán y sus amigotes tenían la necesidad dramática de salvar a las democracias occidentales, en jaque a causa de un malo más allá de las fronteras de EU, en Capitán América y El soldado del invierno el enemigo viene de adentro, de una corporación de este mismo país que quiere acabar con todo aquello que hace a nuestro capitán un patriota de verdad. ¿Cuál es el problema? Se preguntará el lector agudo; pues el problema estriba justamente en que lo más reaccionario del pensamiento estadunidense siempre se imagina que hay un complot para destruir “América”, así, como parece probar el patriotismo de nuestro capitán.

Mención aparte merece la dirección. Anthony y Joe Russo han hecho un trabajo más o menos interesante con las series Community y Arrested Development. En ellas desarrollaron un particular sentido del humor y una capacidad que, sin duda, mantiene al espectador al borde del asiento. El problema surge cuando estas cualidades tienen que ponerse al servicio de una película de estudio en que el único valor verdaderamente importante se llama “dólar.” La cosa se complica y es entonces que aparecen en escena guionistas bien pagados que tienen que cumplir a un tiempo la misión de escribir una historia interesante pero divertida, fácil de seguir pero intrigante y sobre todo, en el caso del Capitán América, una historia llena de referencias históricas que permita además que, en el futuro, se escriban secuelas basadas en lo escrito aquí. El guión sale más o menos bien librado del reto, no así la dirección que adolece de un sentido del humor que no siempre pega con el tono general de la película.

Capitán América se suma a una caterva de filmes de súper-héroes que, aunque divertidos, resultan innecesarios. Innecesarios a menos que no tenga uno otra forma de pasar la Semana Santa que no sea encerrándose en el cine de un centro comercial para mirar las aventuras y desventuras de este héroe que es, desde su uniforme, un elogio del American Way of Life. D

Captain America: The Winter Soldier (Capitán América y El soldado del invierno). Dirección: Anthony Russo y Joe Russo. Guión: Christopher Markus, Stephen McFeely y Ed Brubaker. Fotografía: Trent Opaloch. Con Chris Evans, Samuel L. Jackson, Scarlett Johansson y Robert Redford. EU, 2014.

@fernandovzamora