Función Dominical: El infierno es Ciudad Juárez

 Desde Thelma & Louis en 1991, Ridley Scott no ha hecho nada bueno. Prometheus es uno de los filmes más deslucidos del 2012. 
Crítica
(Milenio Digital)

Ciudad de México

Un mafioso escapa de los tipos más malos del mundo (mexicanos, como ya es costumbre) pero se encuentra con una mujer. Si a uno no le parece sospechoso que el tipo que está escapando del cártel entregue a una perfecta desconocida sus passwords, la película El abogado del crimen, no está nada mal. La culpa del desatino (no hay que ser mafioso para saber que uno no da el password en la primera cita) no es del guionista, en The Counselor éste y muchos otros “errores” son culpa del director. Desde Thelma & Louis en 1991, Ridley Scott no ha hecho nada bueno. Prometheus es uno de los filmes más deslucidos del 2012. Y habiendo llegado a la cima del arte con Blade Runner en 1982, todo en este director ha sido decaer. Prestigio sigue teniendo, eso sí. Por eso es capaz de hacerse con este reparto que, con el guión, son lo mejor de la película.

He leído el guión de The Counselor y creo que el tono adecuado era el de una tragicomedia: un burgués se metía a mafioso y terminaba en México. Hasta aquí la comedia. Una vez al otro lado de la frontera, el burgués se encontraba con el horror de las muertas de Juárez. Aquí comenzaba la tragedia. Scott quiso hacer con un material de primera, una película de acción. El resultado, la verdad, entretiene, pero lo hace por los magníficos diálogos y por actuaciones que son de verdad espectaculares. Hay que leer otras cosas escritas por Cormac McCarthy para entender la clase de nihilismo que este extraordinario escritor y guionista trae entre manos: No Country for Old Men, The Road, The Sunset Limited. ¡Ah, si Ridley Scott hubiese conseguido el ambiente totalmente fársico al que aspira McCarthy! Tal vez así hubiésemos podido apreciar realmente a Cameron Diaz completamente desmecatada, en burla eterna de sí misma, haciendo peripecias sexuales con diente de oro y toda la cosa. Hubiésemos disfrutado más del acento de Javier Bardem, de los cambios de vestuario de Brad Pitt y del obsesivo discurso de Bruno Ganz mostrando a Michael Fassbender que la perfección de los diamantes estriba justamente en sus defectos. Esta escena clave en el guión, se desdibuja en el film. Si en lugar de estar trabajando en tres películas más, Ridley Scott se hubiese detenido a analizar a profundidad el guión de McCarthy podríamos detenernos en ese diálogo en que Pitt le dice a Fassbender por qué los mexicanos odian a alguien como él y en la inquietante profecía de la mala de la película: “Sobre México y los Estados Unidos se viene una masacre”. El guión de The Counselor se parece en muchos sentidos a The Road (2009), esa magnífica y extraña película en la que Viggo Mortensen caminaba con su hijo por una carretera en el infierno metafórico del mundo contemporáneo. Como Mortensen en The Road, The Counselor es un pretexto para que un pequeño-burgués, un perfumado gringo se de una vuelta por el infierno. La importancia en el caso de esta película es que el infierno somos nosotros. Y, efectivamente Estados Unidos, el imperio se desmorona y los bárbaros somos nosotros.

El abogado del crimen (The Counselor). Dirección: Ridley Scott. Guión: Cormac McCarthy. Fotografía: Dariusz Wolski. Música: Daniel Pemberton. Con Michael Fassbender, Penélope Cruz, Cameron Diaz, Javier Bardem y Brad Pitt. Estados Unidos, 2013.