Lo mejor del Festival de Tribeca

En la décima tercera edición del festival se proyectaron 146 películas de 40 países.

Ciudad de México

Durante las últimas dos semanas de abril, directores, estrellas del cine y tv, críticos y fanáticos del cine de todo el mundo se dieron cita en Nueva York para asistir a la décima tercera edición del Festival de cine de Tribeca. En él se proyectaron 146 películas de 40 países incluyendo largometrajes narrativos, documentales y cortos de directores que empiezan y también de directores establecidos. A la par de las proyecciones hubo conciertos, ferias, conferencias y mesas redondas con Kevin Spacey, Alec Baldwin, Aaron Sorkin y otras personalidades de la gran pantalla. El encuentro reunió a 400 mil personas.

Vale la pena hacer un breve repaso de la oferta de la muestra, ya que a corto y largo plazo varias películas del festival serán proyectadas en cines comerciales, la televisión y en internet.

En el festival dominaron los largometrajes y los documentales estadunidenses sobre música, pero las películas más atractivas lidiaron con temas universales de manera innovadora, o bien con sucesos históricos nuevamente relevantes. A continuación pequeñas sinopsis y comentarios sobre algunas de ellas.

El largometraje de ficción Efes Be-Yachasei Enosh (Sin incentivo) se inspira en la vida de la mayor parte de las mujeres en el servicio militar israelí. Mediante tres viñetas (“El sustituto”, “La virgen” y “El comandante”) que suceden en una oficina de una base militar en el desierto remoto, el argumento se adentra en tres temas trascendentales: el trabajo, las relaciones íntimas y la desigualdad entre los géneros.

Las oficinistas del ejército pasan el tiempo en actividades mundanas: organizando el papeleo y sirviéndole café a los soldados. Descontentas de su labor tediosa, insignificante y mezquina, estas mujeres jóvenes se entretienen cantando, compitiendo en juegos de internet, cotorreando sobre frivolidades y, como protesta a su rol servil, boicoteando su trabajo intrascendente. En el ínterin se entretejen relaciones de amistad, rivalidad, amor y sexo, y se tocan temas como la vocación, la ambición, la misoginia y la violencia.

La falta de experiencia y las expectativas desmesuradas de las jóvenes, desembocan en ocasiones en momentos trágicos como el suicidio y la violación. Pero aunque el relato lidia con estos sucesos con autenticidad, la película es una tragicomedia saturada de instantes de humor negro. Su gran don es que lidia con seriedad con los obstáculos de la vida a los que se enfrentan muchísimas mujeres y, al mismo tiempo y sin disminuir su relevancia, logra encontrar la comedia en ellos.

El documental 1971 reconstruye un suceso fascinante ya olvidado. El 8 de marzo de 1971, mientras la atención mundial se enfocaba en la pelea Muhammad Ali-Frazier, un grupo de ocho opositores a la guerra de Vietnam robó cientos de documentos oficiales de una oficina del FBI en una población pequeña de Pensilvania. El grupo los mandó a los periódicos. Su publicación fue la primera evidencia tangible de que el FBI estaba espiando sistemáticamente a cientos de individuos. El suceso conmocionó a Estados Unidos y promovió que su Congreso realizara una investigación que reveló más acciones ilegales de la agencia policial. Y como consecuencia se impusieron límites más estrictos al FBI. Años más tarde, el robo sirvió de modelo en el caso Watergate que tumbó a Nixon.

El FBI fracasó en descubrir quiénes eran los ladrones de Pensilvania. El documental los identifica por primera vez y, con su ayuda, reproduce a detalle la planificación y la ejecución del hecho. Las reflexiones del grupo acerca de los costos personales y los beneficios sociales y políticos del episodio y de sus consecuencias plantean interrogantes nuevamente relevantes a la luz de las revelaciones hechas por Wikileaks y Snowden.

En 2011, Michel Houellebecq, célebre novelista francés en ocasiones etiquetado como misógino, antimusulmán, decadente y reaccionario, desapareció durante la gira promocional de su última novela. Cuando el escritor reapareció, no dio explicaciones. El incidente despertó todo tipo de rumores. L’Enlèvement de Michel Houellebecq (El secuestro de Michel Houellebecq) es una película de ficción realizada como si fuera un documental. La cinta narra que el escritor, quien se interpreta a sí mismo, desapareció al haber sido secuestrado por tres patanes contratados. El convivio entre el intelectual misántropo y estos don nadie da lugar a una farsa extravagante y comiquísima.

El documental Ne Me Quitte Pas (No me dejes) es igualmente innovador. Los documentalistas siguen el declive de dos campesinos belgas comunes y corrientes para hacer un examen perturbador, tierno y divertido sobre temas de carácter universal: la fragilidad del ego masculino, el divorcio y el alcoholismo.

La selección de futbol chilena calificó al Mundial de Alemania 74 jugando en un partido sin rival. El documental The Opposition (La oposición) explica las causas del incidente absurdo, delatando a la FIFA que cerró los ojos a las atrocidades cometidas por la dictadura de Pinochet para evitar trabas en el campeonato.

Éstas y otras películas de la muestra, así como la comedia mexicana Güeros (de la que ya se ha comentado en varios artículos), hacen vislumbrar un año de excelente cine.