Bunbury, 30 años de Mutaciones

Más de 10 mil almas fueron parte del nostálgico recorrido por tres décadas de éxitos que el cantante español ofreció como parte de su Mutaciones Tour 2016 este martes en el Auditorio Telmex.
Bunbury demostró un verdadero dominio del escenario y del público a quien hizo participe.
Bunbury demostró un verdadero dominio del escenario y del público a quien hizo participe. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

Una intensa velada llena de emociones y recuerdos se vivió en el Auditorio Telmex, con la primera de dos presentaciones del cantante español Enrique Bunbury, quien se encuentra de paso por la ciudad con su Mutaciones Tour 2016 y con la que muy a su estilo único entregó a más de 10 mil almas que se congregaron, un recorrido sonoro por los éxitos que lo han mantenido dentro de la escena musical por treinta años.

El español celebró a lo grande este aniversario tan importante y el inolvidable viaje sonoro no necesitó de algo más que su banda, su guitarra, algunas luces de colores, y su sola presencia, pues de principio a fin mantuvo a los espectadores eufóricos, alegres y de pie interpretando cada uno de los temas.

"Guadalajara, un inmenso placer estar aquí en el Auditorio Telmex, hoy traemos un repaso de 30 años de mutaciones, un recorrido por estos treinta años de trabajo, esperamos que el repertorio sea de su agrado", dijo el intérprete al término de la primera canción de la noche, "Ahora" y para dar así arranque a la presentación.

En medio de aplausos y gritos desgarradores continuó con los temas "Dos clavos a mis alas", "Sirena Varada" y "Porque las cosas cambian".

Como un grande demostró un verdadero dominio del escenario y del público a quien hizo participe de las canciones en todo momento, con torpes movimientos de caderas el zaragozano conquistó tanto a mujeres como a hombres.

La velada se tornó nostálgica cuando interpretó los temas "Iberia Sumergida", "El camino del exceso" y "Avalancha" temas que hiciera famosos en Héroes del Silencio y que marcaron una época en la escena del rock.

"Enrique, Enrique, Enrique", coreaban los emocionados fans al término de cada canción, muy agradecido Bunbury mandaba besos , guiños y saludos a los presentes.

Conforme iban pasando los minutos, la intensidad aumentaba también, prueba de ello fueron las constantes ovaciones y los acompañamientos con las palmas en todos los temas.

Al igual que Bunbury, sus músicos se lucieron e hicieron una demostración del talento que poseen, solos de guitarra, batería y acordeón le imprimieron a la velada una energía descomunal que algunos aprovecharon para en los pocos espacios libres bailar al ritmo de jazz, blues, y mucho rock and roll.

El recorrido abarcó éxitos como "Puta desagradecida", "El extranjero", "Desmejorado", e "Infinito" .

"Ustedes saben como hacerlo pasar bien y es que estar con ustedes recordando estos treinta años es un carrusel de emociones repasar estas etapas de mi vida, cantarlas con ustedes y para ustedes, la verdad es que es muy emotivo y yo estoy muy agradecido" dijo para ganarse así más de dos minutos de aplausos continuos.

Y en realidad, la emoción fue sublime, lágrimas rodaban por algunas mejillas y la sensación de que pronto iba a terminar también se apoderó de los presentes quienes gritaban "No se va Enrique no se va".

En el viaje musical no pudieron faltar "La Chispa adecuada", "Maldito duende", "El rescate", para concluir de manera magistral con "Y al final".