Crystal Castles se presentó por primera vez en Guadalajara

Los canadienses mostraron lo mejor de su repertorio que incluyó Vanished, Black Panther, Intimate, Yes No y la más aplaudida, Not In Love.
Archivo Milenio
(Especial)

Guadalajara

El juego de luces con sombras y un muy cuidado sonido fueron la clave para que Crystal Castles pusiera de cabeza el Teatro Estudio Cavaret. El dúo canadiense visitó por primera vez Guadalajara -por tercera ocasión el país- para promocionar (III) su tercera producción discográfica.

Ethan Kath y Alice Glass, acompañados por un baterista, tomaron el escenario y de inmediato se dedicaron a lo suyo, la música. No saludaron al público y en ningún momento dedicaron palabras para las cerca de 3,000 personas que casi llenaron el recinto, sin embargo, eso no impidió que se creara un vínculo con el público, el cual mantuvieron con el ritmo que dictaron los sintetizadores.

Plague fue la elegida para dar inicio a la velada, en todo momento las luces del escenario apuntaron hacia la audiencia, provocando que Ethan y Alice fueron solamente un par de sombras interpretando en el escenario. La selección de temas pasó por sus tres discos, Crystal Castles, (II) y (III), Baptism, Suffocation, Wrath of God y Crimewave establecieron el ritmo que seguiría el resto de la corta pero poderosa presentación.

Fue una hora con 20 minutos, suficiente para que los canadienses mostraron lo mejor de su repertorio que incluyó Vanished, Black Panther, Intimate, Yes No y la más aplaudida, Not In Love.

Una de las virtudes de la presentación fue la calidad del sonido, que permitió que dentro del ruido y la distorsión característico de la banda se pudieran apreciar todos los ambientes sonoros.