“Soy Clark Kent mientras escribo y Superman cuando dibujo”: Bef

Nació en 1972 en la ciudad de México. Es licenciado de la carrera de diseño gráfico por la Universidad Iberoamericana. Entre sus libros destacan: Tiempo de alacranes, Hilo negro, Cuello blanco y ...
El dibujante Bernardo Fernández, mejor conocido como Bef.
El dibujante Bernardo Fernández, mejor conocido como Bef. (Arturo Bermúdez)

Ciudad de México

Dibujante, escritor y diseñador. Así se enumeran las disciplinas sobre las que se desplaza Bernardo Fernández Bef. Ajeno al futbol y al baile, es un lector voraz y promotor de la ciencia ficción. Su novela más reciente es Bajo la máscara (Almadía).


¿Qué tipo de superhéroe necesita México?

Por lo menos al Punisher. La mafia le mató a su familia y se dedicó a asesinar mafiosos por todos lados; a su lado Batman es una abuelita.


Aquí parece que siempre ganan los malos, ¿no?

Sí. En los cómics también ganan los malos pero sería lindísimo tener un superhéroe que pusiera en cintura a tanto bribón. En realidad el superhéroe está dentro de uno. Por otro lado, es un género muy gringo como el beisbol o el futbol americano. Nosotros tenemos derivaciones propias como los luchadores, Fantomas o Kalimán, pero el superhéroe de capa y botas no acaba de encajar en Latinoamérica o Japón. Decía Norman Mailer que la gran aportación de la cultura gringa eran los cómics y el jazz.


Leí que en su adolescencia era tímido con las mujeres...

Sí, soy súper tímido en general. Soy Clark Kent mientras escribo y Superman cuando dibujo, este es mi superpoder. No porque sea un súper dibujante sino porque lo veo como un privilegio.


¿Qué colecciona?

Muchas cosas: cómics, libros, robots de juguete, plumas fuente, latas de metal antiguas, pinceles japoneses y tengo una pequeña colección de arte. Nomás me faltó ser filatelista.


¿Robots como Ultraman o Mazinger-Z?

Sí, pero mi favorito es Astroboy porque siento que es la actualización del mito de Pinocho. El dibujante me parece un genio.


Algunos dicen que su literatura es de evasión.

He tenido críticas de todo tipo. La más fuerte decía que una de mis novelas policiacas era misógina. Considerar a la literatura fantástica como un género menor o de evasión pasaba antes. Además al hacer literatura juvenil la crítica es menos rígida.


¿En qué consiste ser punk hoy?

No sé, es como ser de izquierda, cada vez es más difuso. Supongo que consiste en cuestionar todo y no ser suavecito. Pero yo era punk de la Secreta, al final era un chico de colegio católico con una vacuna antirrábica colgada. Ya en la universidad me pinté el pelo de azul. Ser punk se trata de no dejarse engañar.


¿Y en música?

El otro día me entrevistó una chica de 24 años y le conté que escuchaba a Ministry, Los Ramones y Tom Waits. Me dijo: “¡Ah, puros viejitos!”. Creo que la música de hoy es muy blandengue, ya no hay nadie furioso. Entre más pasa el tiempo la gente joven cuestiona menos y frivoliza más, al menos en lo masivo. Ya estoy hablando como viejito punk.


¿Y en la literatura?

Hay un crítico que decía que los únicos escritores punk eran: William Burroughs, J.G. Ballard y Jean Genet. No puedes leer nada de ellos sin que te sacuda la cabeza.


¿En política?

Al menos en México no hay, pero más que punks nos hace falta ser educados. Solo pensamos en nosotros. Somos un pueblo que podría ser más educado. Vemos demasiada televisión y nos seducen las estupideces, lo veo en los tópicos de Twitter. Nos falta información.


¿Le gusta el futbol?

No, lo respeto porque es algo importante y poderoso. Me gusta el tae kwon do, de hecho lo practiqué pero me fracturé el brazo al caerme de un camión y por ahora lo dejé. Solo me ha servido para ponerme a bailar en una boda.


¿Baila?

No, los tipos duros no bailan.