"Cine de acción contribuye al atontamiento": Michael Haneke

El cineasta austríaco, galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2013, afirmó que no se le ocurriría nunca hacer una película de acción al estilo Hollywood.
Archivo Milenio
(EFE)

Oviedo

En conferencia de prensa en el emblemático Hotel de la Reconquista en el marco de la entrega de los premios, que tendrá lugar el próximo viernes, sostuvo que "no se me ocurriría nunca hacer una película de acción porque rechazo ese tipo de cine".

"No digo que no deba existir pero me parece que contribuye al atontamiento general del público", aseguró el director de películas como "Amor" (2012), con la que logró la Palma de Oro de Cannes, un Globo de Oro y el Oscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa.

Bromista, expresó que en su momento, su abuela le pidió que hiciera una comedia "y no creo. No se pueden pedir peras al olmo, procuro hacer lo que me interesa, el interés cambia de lugar en cosas que me enojan o me entristecen, pero me centro en ello".

Sobre si está de acuerdo con la etiqueta que se la ha puesto de cineasta provocador, resaltó que "yo no soy responsable por las etiquetas que me ponen, es un poco el oficio de periodista, y a mí me va bien cualquier etiqueta".

Sin embargo, dejó claro que "no hago películas para provocar, si las cintas resultan polémicas o provocadoras lo que pasa es que quiero descubrir la realidad un poco más allá de la superficie, y eso suscita ciertas provocaciones, eso es normal".

Haneke fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2013 por iluminar y diseccionar con deslumbrante maestría, a través de sus películas, aspectos sombríos de la existencia como la violencia, la opresión y la enfermedad.

El jurado determinó que los afronta con extraordinaria sobriedad formal a la vez que abre espacios a la persistencia consoladora del amor, la confianza y el compromiso.

Destacó la creación cinematográfica de profundas raíces europeas de Haneke, que constituye una original y personalísima aproximación de radical sinceridad, aguda observación y extrema sutileza a problemas fundamentales que nos conciernen o afectan individual o colectivamente.

"Con una filmografía en continua evolución, que destaca también por la prodigiosa virtud de Haneke en la elección de sus intérpretes, este creador europeo es una referencia capital de la cinematografía de nuestro tiempo", subrayó.