Chucho Monge: voz del alma popular

Musicópata.Ayer se cumplieron50 años de la muerte de Chucho Monge, compositor michoacano muy inspirado queescribió temas fundamentales de nuestra memoria musical. La popularidad ytrascendencia de ...
Chucho Monge
Chucho Monge (Especial)

Ciudad de México

Ayer se cumplieron 50 años de la muerte de Chucho Monge, compositor michoacano muy inspirado que escribió temas fundamentales de nuestra memoria musical. La popularidad y trascendencia de sus canciones lo colocan entre los verdaderos grandes del cancionero mexicano, al lado de José Alfredo Jiménez, Cuco Sánchez, Tomás Méndez o Juan Gabriel.

Y dado que usted, como millones de mexicanos, de seguro ha escuchado o cantado alguna de sus composiciones, lo menos que Chucho se merece es que lo recordemos y tengamos presentes algunos datos en torno a su vida y obra.

Jesús Monge Ramírez nació en Morelia, Michoacán, el 9 de noviembre de 1910, unos días antes de que en el país estallara la revolución.

Para muchos su pieza más célebre es “México, lindo y querido”, cuyo verdadero título es “México lindo”, obra que se ha convertido en un himno de la mexicanidad y que desde su estreno ocupa un lugar especial en el corazón del pueblo.

Otros opinan que “La Feria de las Flores” es su composición más importante, pues se le considera la primera canción que ya puede clasificarse claramente como “ranchera”. Chucho describe una escena bravía y romántica enmarcada en la “Feria de las Flores” de Huauchinango, Puebla. Fue estrenada por la legendaria Lucha Reyes y es ya es un clásico de nuestra cultura popular.

También hay quien dice que el bolero “Creí” es su obra definitiva. Basta con saber que la versión grabada en Estados Unidos por Los Tiranos del Norte permaneció en las listas de la revista Billboard durante 27 semanas y vendió más de 200 mil copias cuando muy pocos tenían en casa un tocadiscos.

El catálogo de Chucho Monge es muy extenso y tiene muchas otras piezas triunfadoras. Una de ellas es “Sacrificio”, bolero que en 1934 causó revuelo. La pieza tuvo tanto impacto que incluso Agustín Lara la cantaba en sus presentaciones.

También son de él “Pobre corazón”, éxito de Pedro Infante; “Cartas marcadas”, que triunfó en voz de Miguel Aceves Mejía, y “Besando la cruz”, clásica de Lola Beltrán. En la lista están también: “Pa’qué me sirve la vida”, “Caricia y herida”, “No hay derecho” y “Sus ojitos”.

Un asunto curioso es que en 1947 Chucho demandó a Agustín Lara por plagio. Resulta que “María Bonita” —canción compuesta por Agustín inspirado por María Félix— tenía una melodía exageradamente parecida a la de “El remero”, tema de Chucho dedicado a los remeros de Xochimilco. En aquel tiempo el asunto fue de gran escándalo mediático. Parece ser que se llegó a un arreglo amistoso cuando Agustín le dijo a Chucho: “¿Hermano, por qué quieres fregarme en una canción que he dedicado a la mujer más bonita de México?”. Chucho cedió caballerosamente, pero siempre tuvo el gusto de saber que parte de “María Bonita” lleva el tema de “El remero”. Usted puede escuchar ambos temas en YouTube y llegar a su propia conclusión.

Los mexicanos tenemos una lamentable apatía cuando se trata de reconocer los méritos de quienes crearon la pista sonora que ha acompañado nuestras vidas. Chucho Monge es uno de ellos. Ojalá hoy elevemos un pensamiento de agradecimiento en su memoria. Vaya que se lo merece.