La realeza "de repuesto"

La sucesión real dispone que el trono está reservado al hijo mayor, y los niños de la realeza segundos en la línea de sucesión generalmente no tienen que preocuparse de llegar a ser algún día rey.
El príncipe Guillermo regresa con su hijo Jorge al hospital de Santa María después del nacimiento de su hija en Londres.
El príncipe Guillermo regresa con su hijo Jorge al hospital de Santa María después del nacimiento de su hija en Londres. (Reuters )

Londres

Cuando el príncipe Guillermo y su esposa Catalina anunciaron el nacimiento de su primer hijo en 2013, Gran Bretaña celebró jubilosa la llegada de un futuro rey. Dos años después la historia es diferente.

La pareja real volvió a tener descendencia el sábado: esta vez una princesa que seguramente deleitará al público pero cuyo nombre no se dio a conocer inmediatamente. Por lo general a los segundos en sucesión se les llama jocosamente "heredero de repuesto".

La sucesión real dispone que el trono está reservado al hijo mayor, y los niños de la realeza segundos en la línea de sucesión generalmente no tienen que preocuparse de llegar a ser algún día rey o reina. Es una posición de menor responsabilidad pero también de menos privilegios de los que goza el heredero aparente. También recibe menos el incansable escrutinio del público.

Mientras los hijos mayores tienen su destino marcado desde el nacimiento, muchos "repuestos" reales se han esforzado por encontrar papeles públicos significativos.

"Siempre ha sido una situación poco envidiable. Suele haber atisbos de celos, evidentes en la actual reina y su hermana", comentó Joe Little, editor de la revista Britain's Majesty, refiriéndose a la reina Isabel II y la ya fallecida princesa Margaret.

No todos los miembros jóvenes de la realeza pasan sus vidas a la sombra, dirigiendo organizaciones de caridad y cortando cintas en inauguraciones. El abuelo de Isabel, Jorge V, heredó el trono en 1910 cuando su hermano mayor murió de neumonía. El padre de la monarca, Jorge VI, otro segundo hijo, fue coronado rey cuando el Eduardo VIII abdicó en 1936 después de reinar sólo 11 meses para poder casarse con la socialité estadounidense Wallis Simpson, una divorciada.

Otro "heredero de repuesto" es el príncipe Enrique, el segundo hijo de Carlos y Diana. Él muchas veces es visto como el travieso, amante de la diversión, lo contrario a su hermano, Guillermo al quien algunos consideran "aburrido".

Andrew, el hermano menor del príncipe Carlos, llama más la atención que sus hermanos menores Anne y Edward, pero por las razones equivocadas. El duque de York ha sido noticia por tener amistad con personajes controvertidos, más notablemente con el financista estadounidense Jeffrey Epstein, registrado como agresor sexual. Y este año ha negado haber tenido relaciones íntimas con una menor.