“Mi Adèle muestra que el amor no tiene sexo”

A pesar del éxito en Cannes de su filme La vida de Adèle, sobre la relación amorosa entre dos mujeres, el director tunecino Abdellatif Kechiche enfrenta ahora sonadas polémicas con la actriz ...
El director tunecino Abdellatif Kechiche.
El director tunecino Abdellatif Kechiche. (Especial)

Ciudad de México

Tras ganar la Palma de Oro en el Festival de Cannes 2013, y rodeada de polémica tanto por su temática como por su rodaje, se estrena en México La vida de Adèle que ha sido alabada por la crítica y también foco de controversia dado un enfrentamiento entre su director, Abdellatif Kechiche (Túnez, 1960), la autora de la novela gráfica en que se basa (El azul es un color cálido), Julie Maroh, y con la actriz Léa Seydoux. En su charla con la prensa internacional, el también director de Cous cous y La escurridiza, habló expresamente de estos temas, del rodaje del filme y sus planes a futuro.


¿Por qué diría que se suscitó esta polémica con Julie Maroh y Léa Seydoux después del estreno en Cannes?

Es complicado. Julie Maroh, la autora, me puso como condición ver la película antes de Cannes para saber si le gustaba. Organicé una proyección en París y preferí dejarla a sus anchas. Después me escribió una carta en la que me decía cuánto le había gustado, cómo se había reconocido en ella, aunque la historia era totalmente diferente a la suya, cuánto le había emocionado y cómo le hubiera gustado que yo hubiera estado allí para llorar en mis brazos. Lo que ocurrió después, ese cambio, lo atribuyo a una deslealtad, una falta de sinceridad y deseos de llamar la atención para que se hable de su cómic y de sus obras. Publicidad. Y no la necesitaba, gracias a la película ha vendido muchísimos más ejemplares en todo el mundo de los que hubiera podido esperar. En cuanto a Léa, también me pareció extraño. Después de Cannes, donde hubo abrazos y besos y tanta alegría, de pronto cambia así. Ahora, ¿qué credibilidad le queda, si dice algo y luego se desdice? Si hubiera vivido realmente el rodaje como una pesadilla, como dice, ¿por qué vino a la alfombra roja en Cannes?, ¿por qué subir al escenario? Cuando se dice que la relación es mala y se habla de sufrimiento, si yo fui un sádico, como dice Léa, pues no vienes a Cannes. Pero creo que esto no ha afectado a la obra en sí. A mí me ha causado un disgusto, pero puedo vivir con ello: la película no ha sufrido. Lo importante es que sea vista.


¿Qué le llamó la atención del cómic para adaptarlo y cómo serán las continuaciones de las que ha hablado?

Ahora ya no tendrá nada qué ver con el cómic. Me gustó, sí, y es muy bello. Pero mi película, en realidad muy poco, o más bien nada, tiene qué ver con el cómic, la verdad. El personaje de Adèle es totalmente opuesto del cómic, que ahí se siente culpable de su lesbianismo, tiene miedo de vivir y termina muriendo. Mi Adèle tiene unas ganas reales de vivir y ya no se inspira en el personaje del cómic, está inspirado en un gran número de mujeres que he conocido o que están ya en mis películas. He mostrado a través de mis películas personajes femeninos que tenían valor, libertad de espíritu, combativas, es un compendio de varios personajes femeninos que estaban en mis películas anteriores. Me fascina el principio femenino, me interrogo sobre ese principio y tengo ganas de representarlo. Por eso hice la película.


La cinta es una historia de amor que podría suceder con cualquier pareja, de cualquier preferencia sexual...

Sí. Es verdad. Quise contar mi historia mediante mujeres, porque sí, me parece muy hermoso estéticamente, y también más misterioso, más intrigante. Pero dos hombres podrían haber sido también misteriosos e intrigantes, quizá no era cuestión de provocar, sino de mostrar que el amor no tiene sexo, puedes amar a una mujer, amar a un hombre, a lo que sea, a quien sea. Me parecía interesante que el espectador pudiera identificarse, porque no hay una frontera. El amor es algo mucho más libre que lo que tenemos entre las piernas, ¿me explico?


Hay dos versiones de la película, una de tres horas y otra con 40 minutos más. ¿Cuál de las dos versiones es más personal para usted?

Cuando hago una película trato de no preocuparme por la duración o por el impacto comercial que va a tener, sino de escuchar lo que me pide, de seguir mi propio ritmo. Si no lo escucho tengo la impresión de estar haciendo algo sin gracia. Y eso no es coherente conmigo. Tengo la sensación de ser más sincero cuando trabajo así. Creo que la duración real es la que he presentado, aunque siempre lamento haber perdido una réplica, una escena, algo, y disfruto introduciendo esto en una versión más larga. Lo personal, lo tendrá que elegir el espectador, no yo.


¿Esperaba la reacción que ha provocado la película alrededor del mundo?

Sinceramente, cuando terminé la película no pensé cómo iba a ser recibida. Me preparé para defenderla en caso de ataque. No esperaba lo que pasó con ellas dos, y por eso no he podido vivir con tanto placer el reconocimiento que ha tenido la película. Pero ha sido un verdadero apoyo moral que la película haya sido tan bien recibida y recompensada. Que le guste a la gente.


¿Por qué elegir a Adèle Exarchopoulos? ¿Qué vio en ella?

Cuando buscas una actriz para un papel, vas a pasar mucho tiempo con ella durante el rodaje, el proceso es largo, y tienes que tener enfrente alguien con quien te puedes entender de una manera muy fuerte y durante mucho tiempo. Adèle es magnífica. Muy despierta e inteligente. Cuando vi su video de audición me gustó. Y que se llamara Adèle, solo confirmó mi corazonada: “ella es”. Creo a veces en la coincidencia y este es el caso.


El arte, el color azul, esos elementos son importantes y clave para que la relación florezca y se quiebre...

Sí, aunque quizá no sea eso lo que hace que su relación sea más frágil, lo que afecta la relación entre Adèle y Emma, son sus presiones sociales. Ambas tienen diferentes aspiraciones, pero también están condicionadas por lo que es cada una socialmente. Pero no es el arte en sí lo que las separa, es lo único que queda realmente de su relación. Cuando Adèle se va, lo que queda de su historia es una obra. Y el azul… pues el azul encontró su camino a cada plano y ahí está. Es como un gesto. Un guiño. Nada más.


¿Habrá más historias con Adèle? ¿Está planeándolos?

Es un personaje que tiene tantas posibilidades… Hay grandes cosas que nos ocurren de manera espontánea… Con ella vienen solas las historias. Así que tal vez siga la historia o tal vez sea otro personaje. Mi oficio es contar historias. Seguiré haciéndolo como sea.