Una noche de alegría con 31 Minutos

El Teatro Diana lució lleno; los personajes interpretaron canciones como “Diente blanco no te vayas” y “Baila sin César”.
El show intercaló entre la historia y la presentación de sus canciones más populares.
El show intercaló entre la historia y la presentación de sus canciones más populares. (Cortesía Teatro Diana)

Guadalajara

Cientos de personas llenaron de euforia al Teatro Diana en el show de 31 Minutos. A las 19:15 horas, las luces se apagaron y la aparición de Tulio provocó gritos, aunque no tanto como Juanin, que parecía la llegada de una estrella de rock.

La historia comenzó con un concierto de beneficencia para los huérfanos de zapatos que en breve se convirtió en un homenaje para Tulio. 

En el escenario al fondo se encontraba la escenografía, los títeres estratégicamente iluminados y los músicos al frente. El show intercaló entre la historia y la presentación de sus canciones más populares. 

Tulio se quedó congelado cuando supo que su novia asistiría a su función y por más que intentó, Juanin no pudo despertarlo del trance, pero la función tenía que continuar, Juan Carlos Bodoque creyó que era solo por la emoción, así que continuaron cantándole temas como “Ratoncitos”, mientras movían a Tulio en una carreta provocando momentos hilarantes. 

Los músicos no se quedaron en penumbras, se volvieron en protagonistas, entre los cuales destacaron Drácula, Calígula, Tarántula y la gente los recibió con la misma calidez que a los títeres. 

Guaripolo entonces llegó al rescate para despertar a Tulio con unos toques eléctricos, pero lo único que hizo fue casi quemar al conductor. Así que pasamos a otras canciones, “Señor Guantecillo” y “Castillo de arena”, donde hubo olas creadas con los brazos arriba de los asistentes que las movían al ritmo. Una de las más esperadas fue “Diente blanco no te vayas”, que se convirtió inesperadamente en un homenaje a Juan Gabriel al mezclarlo con su canción “Querida”. 

En la historia lo que seguía era reemplazar a Tulio con un muñeco inflable que se desinfló por el abrazo del alcalde puercoespín. “Como idiota” trajo consigo la fiesta a ritmo de rap, después vino “Huerfadrino”, “Equilibrio espiritual”, hasta que por fin llegó Cyndi Miraflores, ex novia de Tulio y lo quiso revivir con un beso, pero no funcionó. En cuanto se va, Tulio volvió a la vida porque en realidad fingió todo para no pagar la cuenta del restaurante donde tuvieron su infame cita y es cuando un enorme dragón chino llega a cobrarle. 

“Baila sin César” puso a todos de pie y cerró la primera parte del show. Hubo dos encore, el primero contó con temas como “Mi muñeca me habló” y el segundo con el Dinosaurio Anacleto que se volvió en el clímax para despedirse con “Yo nunca vi televisión”, que reunió a los personajes principales y con los músicos recibiendo una ovación de pie y ellos prometiendo que regresarán el próximo año.

GPE