“La flexibilidad es importante para atraer talento”

El Director de Monsanto para Latinoamérica norte destaca el intenso trabajo de la firma para potenciar las capacidades de sus trabajadores y retener talento.
“Monsanto ha logrado ser una de las empresas del ranking Great Place to Work en el mundo y este año seguramente estaremos en la lista”, Manuel Bravo, director de Monsanto para Latinoamérica Norte.
“Monsanto ha logrado ser una de las empresas del ranking Great Place to Work en el mundo y este año seguramente estaremos en la lista”, Manuel Bravo, director de Monsanto para Latinoamérica Norte. (Foto: Cortesía)

Manuel Bravo está orgulloso de que la firma que dirige forme parte del ranking de Great Place to Work. El director de Monsanto para Latinoamérica Norte (México, Centroamérica, el Caribe, Ecuador, Perú, Venezuela y Colombia), destaca el trabajo para elevar las capacidades de sus trabajadores, la flexibilidad y la responsabilidad social como factores para estar en la lista.

En un mundo laboral cada vez más competitivo, para el gigante global de la agroindustria ha sido clave fomentar el crecimiento de sus colaboradores, afirma el directivo, quien confía en que Monsanto estará también entre las 25 mejores del mundo, toda vez que logró el distintivo en Argentina, Bélgica, Brasil, Canadá, China, Costa Rica, España, Francia, Guatemala, India, Italia y México.

¿Cuáles son los factores que colocan a Monsanto como una de las mejores empresas para trabajar en México?

Estoy convencido de que entre más comprometidos y enganchados están los trabajadores vas a tener mejores resultados de negocio. Qué tiene enganchada a la gente es para mí la pregunta del millón. Para mí la gente se compromete cuando la compañía tiene una visión clara de lo que quiere hacer. También hablaría de que el trabajador tenga una progresión en su carrera, algo que nos distingue, y un ambiente de trabajo muy amable, pero competitivo y ágil.

¿Qué programas de capacitación hay para que los trabajadores crezcan dentro de la empresa?

Todos los puntos anteriores solo se pueden lograr si inviertes. De todo el proceso de proyección de carrera, crecimiento y desarrollo, que medimos y premiamos constantemente, salen las necesidades de capacitación.

Al ser una empresa estadounidense con base en San Luis, Misuri, tenemos un programa muy agresivo de inglés. También hacemos esfuerzos muy importantes en seguridad y tenemos una serie de cursos tanto en línea como presenciales del tipo técnico.

¿Cuáles son los acuerdos que tienen con instituciones educativas?

Los tenemos tanto con escuelas técnicas como con universidades como el Tecnológico de Monterrey y la Universidad Autónoma de Sinaloa. El inglés lo trabajamos con English First, que diseña nuestros propios programas para que podamos avanzar más rápido.

Cuando los empleados están interesados en maestrías o diplomados, los apoyamos con un alto porcentaje del gasto y una vez que concluyen reembolsamos la parte que ellos habían puesto.

Hay una tendencia mundial de buscar mayor libertad laboral. ¿Cuáles son las políticas que tienen al respecto?

Poco menos de 20% de nuestros colaboradores son millennials, pero proyec­tamos que en 4 o 5 años van a llegar a 40%. En los últimos 12 meses hemos lanzado políticas para prepararnos ante esta nueva realidad.

Tenemos un programa de horarios flexibles que les permite entrar a las 7, 8 o 9 de la mañana y los viernes salimos a las 2 de la tarde. En términos de home office damos mucha apertura para que los gerentes y sus colaboradores lo acuerden.

Siempre escuchamos las necesidades de nuestros empleados cuando acaban de ser papás, o cuando sus propios padres necesitan cuidados. Son acuerdos individuales. Hemos entendido que la flexibilidad es muy im­portante para atraer talento.

¿Cuánto influyen sus prácticas de responsabilidad social al trabajar en un sector polémico, como el de los transgénicos?

Estamos en un sector que nos permite servir a las comunidades de zonas rurales con programas educativos, alimentarios e incluso de protección ambiental.

Tenemos tres pilares, Fundación Monsanto, que se enfoca en alimentación; el Semillero de futuro, con el que fomentamos el desarrollo sustentable; y Monsantogether, nuestro programa de voluntariado.

Cada uno de los que trabajamos en la empresa damos tiempo a las orga­nizaciones que creemos que van a hacer una diferencia. En 2015 logramos cerca de 6,000 horas de voluntariado y lo acompañamos con dinero por cada hora para que las instituciones mejoren. Esto suma a la experiencia laboral en una fase mucho más emocional.