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La emoción del primer campeonato de Santos Laguna

Pondría la primera estrella a su escudo en el Invierno 96, al vencer en la gran final a los Rayos del Necaxa. En aquella ocasión fue dirigido por el “Capitán Furia” Alfredo Tena.
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Con la experiencia que dejó la Final de la temporada 93-94, en la que perdió con Tecos, Santos Laguna apuntaló sus líneas para el Torneo Invierno 1996, el primero de los llamados cortos, con una plantilla de jugadores donde resaltaban elementos de experiencia como Benjamín Galindo, Alberto ‘Guamerú’ García, Héctor Adomaitis, entre otros.

Llegó un joven promesa procedente del Atlas, de nombre Jared Borgetti, para estar bajo la batuta de Alfredo Tena, un estratega de poca experiencia, pero en quien se vio un potencial necesario para mantener al equipo como serio aspirante a liguilla, con el objetivo de sacarse esa espina que les quedó clavada con la Final perdida.

El chileno Cristián Montecinos fue uno de los refuerzos de poco cartel, pero su estatura y estilo de juego le daban una alternativa más a Tena para el ataque. 

El Dato.
22 años del primer título
En diciembre de este año se cumplirán 22 años de que Santos Laguna logró su primer título de liga al vencer al Necaxa 4-2 en el Corona (4-3 global).

Por las características de su técnico, el conjunto albiverde se fortaleció en el trabajo defensivo, sus resultados con muy apretados triunfos por la mínima diferencia, pero al final de cuentas lo mantenían entre los primeros lugares. 

Terminó en la segunda posición de la tabla, durante el torneo regular los laguneros sólo perdieron tres encuentros y se logró la calificación a la liguilla por tercera vez. El Atlante de Miguel Mejía Barón, el superlíder, era el rival a vencer.

Comenzaba a sonar el nombre de Jared Borgetti, un espigado jugador proveniente del Atlas, que terminó el torneo regular con 9 anotaciones, pero en Liguilla anotaría 7.

El ambiente en la Comarca era de fiesta, se sentía esa emoción en las calles, en el trabajo, las escuelas, en todos lados se hablaba de futbol, del Santos.

La Liguilla

Estando en la liguilla, Santos eliminó en cuartos de final 4-2 al Atlas, dos encuentros ampliamente dominados por los albiverdes, que de esa manera estaba instalados en semifinales, donde su rival fue Toros Neza, escuadra dirigida por Enrique Meza con jugadores como Antonio Mohamed, Germán Arangio, Miguel Herrera y Rodrigo Ruiz, habían despachado al favorito, el cuadro azulgrana.

Santos se impuso en la Ida 2-1 en el Estadio Neza 86, enmedio de un ambiente hostil. En la Vuelta, los laguneros terminaron la obra con un global de 5-2, opacaron los reflectores que se enfocaron en el conjunto mexiquense, que se hizo notar por su irreverencia, al teñirse sus jugadores el cabello y en ocasiones saltar a la cancha con máscaras para la foto oficial.

Aunque Santos no lucía bastante en su futbol, la efectividad era lo que destacaba de esos planteamientos y a pesar de perder a un jugador de selección nacional como Jorge Rodríguez por enfermedad, el equipo se mantuvo competitivo con Nicolás Ramírez por la banda derecha, además de Gabriel Caballero.

En la final ante el Necaxa, los laguneros cayeron en el partido de ida en el Azteca 1-0 con autogol de Benjamín Galindo tras un disparo de Alberto García Aspe, fue un partido muy tenso, donde no se vieron cómodos en ningún momento. 

El Dato.
Arturo Brizio
El árbitro encargado de pitar el juego de “vuelta” de la gran final entre Santos y Necaxa en el Torneo del Invierno 96, fue Arturo Brizio.


Los Rayos llegaron como favoritos, como bicampeones bajo la dirección de Manuel Lapuente, así que esperaban coronarse en el Corona.

Llego el juego de vuelta y en un partido lleno de emociones, un cabezazo del capitán Francisco Gabriel de Anda que empató el marcador global y luego llegó esa gran pared entre Ricardo Wagner de Souza y Gabriel Caballero, quien definió para poner adelante a Santos.

Sin embargo, Ricardo Peláez empató el global y el silencio invadió el estadio, y de nuevo en el segundo tiempo, cuando apareció Luis Hernández para poner de nuevo adelante a los Rayos y cerca del tricampeonato.

La virtud del equipo lagunero fue pelear en todo momento y así, Gabriel Caballero empató una vez más el global. 

El tiempo transcurría y se pensaba en el alargue, pero sobre el minuto 82, Nicolás Ramírez tomó una pelota por sector derecho y mandó un centro preciso que remató Jared Borgetti con salto que cabeceó lejos del alcance de Nicolás Navarro para hacer el gol que a la postre fue el de la diferencia.

Los albiverdes se impusieron 4-2, mientras el lamento estaba del lado capitalino, que no podían creer la forma como los superó un Santos que peleó con un grupo de auténticos guerreros. 

Aquella tarde el viejo Estadio Corona estaba a reventar, con aficionados apostados en las torres de iluminación, en las escaleras, de pie en la parte alta, con un calor intenso, pero más enorme la emoción que se sintió con este equipo que demostró ser capaz de ser mejor que cualquiera gracias a su equilibrio, a su cuerpo técnico y jugadores, además de la fiel afición que apoyó en cada momento al equipo.

Santos Laguna logró su primer título en Primera División en su historia, eso desató la locura en toda la Comarca Lagunera, con festejos en todos los rincones hasta muy de madrugada. 

La llamada ‘Santosmanía’ fue el impulso que distinguió la comunión entre el equipo albiverde y su gente.

Santos había logrado lo que unos años atrás se le había escapado con Pedro García como técnico, paralizó a la Comarca y luego la hizo estallar de júbilo para la celebración que nunca antes se había visto en la región.

Las leyendas pintadas en los automóviles promovían a Adomaitis para presidente, eran los héroes que provocaron un gran movimiento que quedó marcado en la historia del futbol y de La Laguna. 



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