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Martes , 23.10.2018 / 02:58 Hoy

Marcelo Leaño: un personaje atípico del banquillo

Sin antecedentes futbolísticos y siendo el más joven en su cargo, Marcelo Michel Leaño ha atraído los reflectores por su estilo de juego con Necaxa; en 180 minutos suma un título y un triunfo ante el América
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A los 17 años de edad, Marcelo Michel Leaño vivió una experiencia que le cambió la forma de veras las cosas. Amante del futbol, como cualquier adolecente, gustaba de marcar goles, fabricar jugadas en ofensiva o simplemente, acarrear la pelota con idea. El equipo semi profesional en el que jugaba con sus amigos, se quedó sin entrenador. Él se sintió atraído por tomar las riendas, pero nunca se imaginó que se convertiría en su profesión…a 14 veranos de aquel suceso, el ahora estratega de Necaxa, ha vivido en el idilio constante, acaparando la atención de propios y extraños, por su discurso y forma de juego. 

"A mí me encanta ganar todos los días, en todo. Ganar no es una cuestión de vanidad, es una necesidad del ser humano", comentó hace apenas un año en entrevista para la Liga Mx. Pese a su juventud, la experiencia previa que acumula le ha abierto las puertas de diferentes lados. Antes de recalar en Necaxa, pasó por Zacatepec, Coras y Venados. "Confío en que, entre más preparado estés, mejor te irá en todos los aspectos de tu vida; yo pienso que hay que ambicionar con lo máximo, porque eso se contagia. Se necesita gente que ame lo que hace", reveló en la misma charla. 

Antes de definirse por el timón, incursionó como directivo de Tecos y hasta de Guadalajara, estableciendo contactos, primero, con César Luis Menotti, que llegó a dirigir a los emplumados y después, con el mítico Johan Cruyff, que se convirtió en asesor deportivo del Rebaño Sagrado. Si bien las experiencias de ambos no fueron las mejores, Leaño vivió de cerca la convivencia con los dos, en diferentes etapas, situaciones que lo entusiasmaron a decidirse por la dirección técnica, antes que seguir detrás de los escritorios. A la par de estas situaciones, culminó su curso como entrenador en la AFA. 

Así, casi de la noche a la mañana, a mediados del 2016, tomó las riendas de Venados de Mérida, que sirvió de laboratorio para pulir su estrategia. Dirigió 29 encuentros, con margen de once descalabros, nueve triunfos y seis empates, antes de que José Luis Sánchez Solá, otros de sus "mentores", como Leaño les dice, le relevara en el cargo. Al mismo tiempo cursaba la maestría de dirección técnica en la universidad de Murcia, en línea. Parecía el final de su aventura, pero fue solo el principio. Con la misma velocidad llegaría la posibilidad de asumir en Coras, donde mejoró sus registros y las formas. 

Al frente de los de Tepic consiguió darle un estilo ofensivo a un cuadro que contaba con futbolistas de segunda línea y se le recuerda también por un triunfo en Copa ante el América, en la cancha del Azteca, con la mayoría de los estelares de Las Águilas. Estuvo solo seis meses en el puesto. Luego de 20 duelos, nueve victorias, cinco empates y seis descalabros, llegó Zacatepec y la confirmación de su capacidad. Dos semestres después, además de eliminar a Tigres en la fase grupal de la Copa, acercó a los cañeros a la pelea con el campeonato por el ascenso. 

A pesar de todo, cuando Ignacio Ambriz fue cesado y a los pocos días se nombró a Marcelo Michel Leaño como su sucesor, las críticas encumbraron su arribo. "Vengo a tratar de recuperar la esencia ganadora de este club; vamos a jugar siempre a la ofensiva", comentó en la rueda de prensa de su presentación. El primer juego al frente de los Rayos fue la disputa de la Supercopa ante Monterrey, que sorpresivamente consiguieron al vencer a los regios por la mínima. La incredulidad se aumentó con un mejor funcionamiento, al imponerse al América en el Victoria, por 2-1. 

"Sueño despierto, me visualizo siempre. Sueño con una realidad mejor. Sueño que voy a ser el mejor entrenador de México, que lo voy a ganar todo aquí, que me voy a ir a España o Inglaterra, a un club importante y lo haré igual de bien; que volveré para dirigir a la selección mexicana en una Copa del Mundo. No hay que temer con ilusionarse", dijo a mediados del 2016, a las puertas de su etapa en Venados y hoy, aunque sea muy pronto, Necaxa piensa positivo gracias a Leaño y sus conceptos. Un título como la Supercopa y el valioso triunfo ante el América en Liga, sus cartas de presentación.

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