En los minutos previos a la final de vuelta del futbol mexicano, una noticia abrió la conversación en las redes sociales: Diego Lainez, las más joven promesa del América (18 años) parecía estar destinado a Europa, y un precontrato con el Ajax de Holanda, aseguraría su presencia en el Viejo Continente. Con el desenlace de la final, se supo que también Edson Álvarez sería materia de exportación… Como ellos, en el pasado, algunos otros formados en Coapa partieron y triunfaron.
Si bien en el pasado casos como los de Germán Villa y Cuauhtémoc Blanco no dejaron huella en Europa y su paso fue efímero, desde la partida de Guillermo Ochoa, a mediados del 2011, los casos de éxito ya son mayores. El cancerbero comenzó su travesía en Francia, con el modesto Ajaccio, donde fue referencia; tres años más tarde emigró a España, donde militó en el Málaga y el Granada, para finalmente recalar en el Standard de Lieja de Bélgica, donde es capitán.
Dirigido y potencializado por Miguel Herrera, como Lainez y Edson, Diego Reyes abandonó muy pronto y muy joven las instalaciones de Coapa, para comenzar un constante peregrinar europeo. Con 21 años llegó al Porto, donde no era constante, por lo que fue cedido más de una vez y así selló pasaporte futbolístico en la Real Sociedad y el Espanyol de la Península Ibérica, para luego volver a los Dragones. El curso 2018-19 lo llevó a las filas del Fenerbahce de Turquía.
Quizás el caos más sobresaliente en la actualidad es el del también pupilo de Miguel Herrera, Raúl Jiménez. El atacante formado en Coapa llegó por la puerta estelar a Europa, reforzando al Atlético de Madrid a mediados del 2014, donde permaneció solo una temporada; emigró muy pronto al Benfica de Portugal, donde acarreó experiencia y esta campaña reforzó al Wolverhampton inglés, equipo en el que se ha consolidado como un revulsivo de ataque muy sólido.