Fintech, las empresas que le cambian la cara al mundo financiero

Las fintech utilizan la tecnología para ofrecer servicios financieros, convirtiéndose en uno de los sectores más disruptivos al cambiarle la cara a las rígidas instituciones bancarias.
En el segundo panel, "Los protagonistas y las oportunidades que vieron en México", los directores de las principales empresas fintech hablaron sobre su experiencia al ofrecer servicios financieros digitales.
En el segundo panel, "Los protagonistas y las oportunidades que vieron en México", los directores de las principales empresas fintech hablaron sobre su experiencia al ofrecer servicios financieros digitales. (Araceli López)

El sector fintech irrumpió súbitamente en el mundo financiero. Mientras algunas instituciones ya consolidadas no sabían cómo darle cabida a la tecnología en sus procesos internos ni atención al cliente, las autoridades no tenían ni una pista de cómo regularlas y meter a estas empresas jóvenes y llenas de energía e ideas a un sector que se antojaba rígido.

Precisamente lo que han hecho en los últimos años estas empresas de tecnología, ha sido darle frescura a la vida financiera porque nacen con la visión de entender qué es lo que necesita el usuario.

Álvaro Rodríguez Arregui, director general de Ignia Partners, explica que los servicios financieros tradicionales son de difícil acceso, ineficientes y costosos, lo que ha generado que las fintech en México puedan desarrollarse exponencialmente.

Además, el mercado mexicano es uno de los pasteles más grandes para el sector financiero: únicamente 39% de los mexicanos de más de 15 años tienen una cuenta bancaria, cifra muy por debajo del promedio en América Latina, que llega al 51%.

De igual forma, los niveles de uso del sistema financiero en México también son bajos: 14% de las cuentas existentes no se han utilizado en los últimos 12 meses, mientras que 58% de los adultos mexicanos han ahorrado y, en cuestión de pequeñas y medianas empresas (pymes), únicamente el 10% tiene acceso a crédito.

Estas características hacen que México sea uno de los países más interesantes para desarrollar e impulsar un ecosistema fintech.


Rodríguez Arregui explica que una de las grandes oportunidades para el sector es la oportunidad de impulsar la digitalización de las transacciones, pues en México 89% de las transacciones se hacen todavía con efectivo, por lo que apostar por el cambio en el mindset de los mexicanos, más aún cuando la población es predominantemente joven, ofrece una oportunidad de crecimiento única y que debe aprovecharse en este boom tecnológico que se vive.

“¿Qué papel puede jugar la tecnología para que esto se dé? La tecnología puede ampliar el tamaño del pastel, que el mercado sea más grande. Ofrecer una mejor propuesta de valor y ofrecer una mejor experiencia al cliente, esto es lo busca lograr fintech”, dijo durante su charla magistral.

Sin embargo, a pesar de los beneficios y las oportunidades que abren para el sector, únicamente 10% de los bancos realiza inversiones en fintech “y aquí es una alerta roja para que los bancos puedan estar trayendo esa innovación que están desarrollando los fintech”.

La buena noticia, explica Rodríguez Arregui, es que 82% de las instituciones financieras espera incrementar su colaboración con empresas fintech en los próximos 3 a 5 años, señal de que ya reconocen que esa es la dirección a seguir.

El director general de Ingnia Parters señala a BBVA Bancomer, y su centro de inovación; Finlab de Gentera, y Banregio Labs, como las empresas que mejor trabajo hacen en la adhesión y utilización de tecnología.

Por último, Rodríguez explicó que entre los grandes retos para las fintech están la procuración de ciberseguridad, la prevención de lavado de dinero y el fondeo, “las fintech requieren de más fondeo para ambas cosas: trabajar con las instituciones financieras o para competir con las instituciones financieras”.


Las fintech son ¿oportunidad o amenaza?


Oportunidad. Sin duda, para gobierno e instituciones financieras ya consolidadas, el sector fintech representa una oportunidad. Sí, también significa más competencia, pero abre la oportunidad de ofrecerle al usuario una mejor experiencia en el uso de servicios financieros, conquistarlos y darles confianza y transparencia.

Hugo Nájera Alva, director general de Desarrollo de Negocios de BBVA Bancomer, explica que el gran tema de las fintech es la inclusión financiera, pues los usuarios pueden acceder a ciertos servicios de manera más directa.

Sin embargo, esto tiene su riesgo, pues el realizar las transacciones vía internet también se abren posibilidades de fraudes, robo de identidad o lavado de dinero, por lo que destacó la importancia de una legislación que regule las actividades de este nuevo sector.

“A nosotros nos encanta lo que está pasando y, a pesar de que tenemos puntos a discutir con la autoridad, a los reguladores los satanizamos los mismos bancos, pero no puedes permitir que el sistema financiero de un país sirva para lavar dinero, no puedes permitir que las carreteras sean utilizadas para hacer parecer algo bueno cuando no lo es, entonces hay una preocupación en la regulación fintech del lavado de dinero”, dijo y agregó que también se debe procurar que las intermediaciones sean sanas y profundizar en los temas de persecución de delitos financieros y fraude pues “hasta hace muy poco el robo de identidad no era delito grave”.

Ante esto, Bernardo González Rosas, titular de la Unidad de Banca, Valores y Ahorro de la Secretaría de Hacienda, dice que ya se tiene avanzada la regulación para incorporar tecnologías financieras, pues en tèrminos de vulnerabilidad al sistema y protección al consumidor no existía un marco regulatorio, “las autoridades financieras nos hemos abocado a crear un decreto para poder traer a estas instituciones al sistema financiero y darles certeza jurídica tanto a quienes las ofrecen como a quienes las utilizan”, dice.

El funcionario explicó que son cinco puntos importantes a desarrollar:

  1. Las plataformas deben generar inclusión financiera.

  2. Deben proteger a los usuarios y tener mecanismos de transparencia y protección de datos.

  3. Garantizar estabilidad financiera.

  4. Generar competencia.

  5. Cuidar la vulnerabilidad del sistema financiero.

Por su parte, Enrique Majós, CEO de Fiinlab Gentera, afirma que en el mundo se vive un momento histórico pues las fintech están cambiando la forma de hacer las cosas por su espíritu de inclusión financiera para lograr un mayor alcance de usuarios, mejorar las experiencias de los clientes y ser más eficientes en los servicios.

En una charla previa al foro, Majós explicó que dos de las grandes características de este sector es la capacidad de conectividad y la tecnología, elementos que hace 20 años, cuando Gentera daba sus primeros pasos, no se tenían. Pero también, la tecnología ha provocado que el proceso de maduración se dé más rápidamente.

Además agregó que una de las grandes características es que tanto este sector naciente viene a fortalecer a las instituciones consolidadas, como las instituciones pueden ayudar a impulsar el crecimiento de estas ideas.

Sobre la regulación, Majós aseguró que “debe tomar una actitud de apertura, pero responsable, hay que proteger a los ahorradores de los fraudes, del lavado de dinero e incluso de la desaparición súbita de los servicios, ese es uno de los riesgos, desde esa perspectiva el espíritu de la ley nos parece muy buena”, dice.


Los protagonistas y las oportunidades que vieron en México

Las fintech tienen un enorme abanico de oportunidades de crecimiento: desde las bitcoin (intercambio de divisas digitales), préstamos de persona a persona, pagos móviles, bancos únicamente en línea, vinculación del sector no bancarizado con el comercio electrónico y la vinculación de solicitantes de crédito con inversores.

Justamente esas fueron las oportunidades que vieron los directivos de Afluenta, Conekta, Bankaool, Clip, Prestadero y Bitso para iniciar sus operaciones en el país: un mercado mexicano grande, con grandes oportunidades de digitalizarse (y por lo tanto crecer como empresas) y la economía más estable en la región de América Latina.

La primera gran oportunidad de crecimiento que Daniel Vogel, presidente y co-fundador de Bitso, la primera empresa dedicada al intercambio de divisas digitales en México, fue que precisamente en el país no existía este mercado, “sí vemos competencia en el sector de las divisas digitales, pero realmente es una cosa bien complicada, para nosotros el hecho que te sientas aquí y nos digas es cosa rara esa es nuestra bandera de entrada”, dice.

Y esta característica es precisamente lo que los ha hecho crecer más en los últimos meses: tan solo en diciembre de 2016, la empresa creció tres veces más que los registros de 2014 y 2014 juntos, y para febrero de este año su volumen transaccional fue el equivalente a la mitad de todo 2016, “pasamos de 25 mil clientes en la plataforma, a 60 mil justo ahora”.

Para Adolfo Babatz, fundador de Clip, empresa líder en la industria de pagos móviles, la oportunidad de crecimiento es distinta: existen más de 11 millones de comercios en México que podrían aceptar tarjeta y que no lo hacen, mientras que únicamente 600 mil comercios en el país sí. “Hay un mercado muy grande, hay muchísimas tarjetas que no se usan lo suficiente”, dice y explica que en los últimos 18 meses la empresa ha crecido a un ritmo de 15% cada mes.

Mientras que para Héctor Cárdenas, CEO y fundador de Conekta, plataforma que busca la vinculación del sector no bancarizado con el comercio electrónico y ha desarrollado el pago de servicios en tiendas Oxxo, su mayor área de crecimiento está en el sector no bancarizado, que en el país asciende a más de 61% de los mexicanos, “la diferencia de Conekta en cuanto a otras compañías es eso: entender que el tema de bancarización es separado del tema de pagos”.

Gerardo Obregón, CEO y fundador de Prestadero, plataforma que se dedica justamente a los préstamos de persona a persona y ayuda a otorgar créditos a personas a quienes generalmente se les niega el acceso en otras instituciones financieras, afirma que uno de los grandes retos en el mercado mexicano es una educación básica de finanzas personales que ayuden a los usuarios a entender y saber manejar mejor su economía, “no creemos que la inclusión financiera sea sólo dar dinero”, afirma.

Por su parte, Francisco Meré Palafox, director general y co-fundador de Bankaool, el primer banco completamente en línea, afirma que las plataformas tecnológicas tienen en mente hacer la vida más fácil de los usuarios, “hablarles en humano” para que puedan tomar decisiones con la mayor información posible, y hacer de la inclusión financiera también una inclusión digital, “nacimos como un banco on line en donde ofrecemos todos los servicios”.

Afluenta en cambio, nació con el objetivo de acercar a aquellos que necesitaran un crédito con inversores dispuestos a prestar dinero, “los bancos no están pensados para las personas, la gente está cansada de ser sometida a un análisis de crédito riguroso donde los tiempos no son los que ellos necesitan”, dice Alejandro Cosentino, fundador y CEO de esta empresa Argentina que ve en México la oportunidad más grande de crecimiento de la región.

“México es el mercado fintech más grande del mundo hispano, no es España, en España no han hecho crecer el pastel”, afirma.