Para ser sostenibe, la RSE debe generar beneficios

Expertos en Responsabilidad Social Empresarial coincidieron en que las prácticas responsables deben favorecer tanto a empleados, como a inversionistas, comunidades y la cadena de valor.
La RSE incluye estrategias de cuidado del medio ambiente que también generan beneficios económicos para las empresas, a través de, por ejemplo, el ahorro de energía y recursos, afirmaron los ponentes del panel "Los desafíos y los logros de acciones de sustentabilidad en México".
Cuidar el medio ambiente también trae beneficios económicos para las empresas, afirmaron los ponentes del panel "Los desafíos y los logros de acciones de sustentabilidad en México". (Juan Carlos Bautista y Octavio Hoyos)

La Responsabilidad Social de las Empresas (RSE) también debe ser negocio para tener una larga duración y solo a través del valor compartido puede lograrse, fue una de las conclusiones del foro de Milenio sobre RSE.

Al respecto, Gisela Noble, directora de Fundación Walmart, aseguró que generar valor no necesariamente implica generar únicamente valor económico al negocio, “desde nuestro punto de vista tiene que ver también con que puedas ayudar o contribuir con tu propio negocio a resolver una causa o problemática social”.

A esto, Martha Herrera, directora de Responsabilidad Social Corporativa de Cemex, afirmó que se requiere un entendimiento holístico de lo que sucede en el ecosistema del negocio, “quiénes son los jugadores, quiénes son los elementos y cómo nosotros podemos, con nuestro expertise y desde nuestro expertise, desarrollar o generar acciones que tengan un valor que podamos compartir con la sociedad”.

La ejecutiva agregó que la RSE debe traer beneficios en cuatro ejes: primero con los colaboradores de la empresa; seguido de su cadena de valor; a sus inversionistas y a la comunidad en la que operan.

Uno de los retos de empresas de cualquier tamaño es generar una activación económica en el entorno, no únicamente entre sus colaboradores y proveedores, dijo Graciela Ángeles, impulsora del proyecto autogestivo de mezcal Real Minero, en Oaxaca. La emprendedora afirmó que la derrama económica debe ser un detonador para mejorar las condiciones del entorno de cada empresa.

Por su parte, Ximena Ugarte, directora de Fundación Grupo México, afirmó que la RSE no debe ir por el camino del negocio como tal, “ejercer actividad social en una empresa te reditúa, sin embargo no tiene que ser un negocio como tal. Puedes tener un beneficio dentro de tu empresa y te da el empuje que necesitas tanto en la parte interna, en el núcleo empresarial, como fuera de esta”.


La educación, responsabilidad de todos

La educación del país es una tarea que compete a todos los actores sociales, afirmaron Enrique Morán, director de Comunicación de OHL México, y Alejandro Legorreta, presidente de la Fundación Legorreta-Hernández, durante el panel ‘¿Cuál es el verdadero impacto de las becas y otras acciones de la IP en la educación?’.

Arturo Cornejo, de Fundación Cinépolis, aseguró que “el trabajo de la iniciativa privada es complementario al que hace el gobierno: ni un solo actor va a poder con este reto solo”.

Para medir el impacto de los programas educativos que realizan las empresas, Jana Nieto, directora de Relaciones Institucionales de 3M, afirmó que además de consultar los recursos invertidos, también se puede medir a través del impacto social y un análisis de la situación de cada comunidad antes y después de las acciones de RSE que se realicen.


Cuidado del medio ambiente es indispensable

Poner en marcha estrategias de cuidado al medio ambiente trae, además, beneficios económicos para las empresas con ahorro de agua, energía eléctrica y manejo de residuos sólidos.

En este tema, Francis Pérez, directora de Valor Compartido y Sustentabilidad en Nestlé México, aseguró que desde que la empresa comenzó a tomar medidas de protección ambiental en 2005, han reducido en México 59% de consumo de agua, mientras que la empresa a nivel internacional usa 40% menos agua.

Además, han logrado reducir 65% las emisiones de gases de efecto invernadero  en sus plantas en el país, mientras que a nivel global la reducción es de 35%. “Esta es una estrategia continua de negocios”, dijo durante su participación en el panel “Los desafíos y los logros en acciones de sustentabilidad en México”.

Asimismo, Grupo Bimbo es una de las empresas mexicanas que más apuestan por aminorar su impacto ambiental. Alejandra Vázquez, gerente de Sustentabilidad de la empresa, explicó que utilizan energía eólica en todas sus operaciones, han desarrollado vehículos eléctricos, han dejado de utilizar calderas en sus procesos de producción y han invertido en motores de alta eficiencia para disminuir sus emisiones de CO2. “Es cierto que ser más eficiente te da más rentabilidad”, afirmó.

Por su parte, Marta Vegas, coordinadora de Responsabilidad Corporativa de Telefónica México, aseguró que a través de su campaña “Déjalo ir”, además de lograr hacer una mejor gestión de residuos, también buscan generar conciencia entre los usuarios sobre la importancia de reciclar los aparatos electrónicos y procesarlos de manera adecuada para evitar daños ambientales.