Pronóstico del Clímax

¿Por qué escribir a mano?

30 razones pueden no ser bastantes para darse a explicar lo inexplicable, pero al fin es verdad que la tecla y la tinta son cualquier cosa menos equivalentes.

1. Porque escribir es una fechoría cuya sensualidad consiste en constelar de huellas dactilares el cuerpo del delito.

2. Por continuar aquella travesura de escapar del colegio a través del cuaderno donde escribías historias secretísimas.

3. Porque tu mala letra garantiza que nadie va a inmiscuirse en lo que estás haciendo.

4. Para no depender más que del sol, ni tener que amarrarse a un escritorio.

5. Por todo lo que cuentan los tachones acerca de una guerra que vas siempre perdiendo, con la esperanza absurda de sobrevivir.

6. Porque para narrar los tiempos que uno vive nunca estará demás llevarles un poquito la contraria

7. Por la ampolla en el dedo corazón: otra prueba fehaciente de que no has de salir inmune de la gesta.

8. Por la memoria viva de tus grandes errores y la clara evidencia de tu pequeñez.

9. Porque el tanque vacío de la pluma testifica a favor de la satisfacción por el placer cumplido.

10. Por el prurito súbito de rescatar las líneas en mala hora tachadas y ejercer el derecho a la resurrección.

11. Porque todo el trajín de digitalizar el manuscrito es una instancia más en su proceso de crecimiento.

12. Porque el anacronismo del papel y la tinta despierta la extrañeza elemental para cumplir con el viejo deber de “asustar a un notario con un lirio cortado”.

13. Por honrar la analgésica sospecha de que el trabajo que haces no sirve para nada.

14. Para mejor librarte de la superstición de que estás trabajando.

15. Por el olor a tinta y las manos manchadas (el tacto y el olfato también quieren jugar).

16. Por saltarse los márgenes y colmarlos de apuntes diminutos: polizones que en el primer descuido se colarán al texto en papeles acaso protagónicos.

17. Porque las manos son al propio tiempo herramientas de amor y armas mortales: se estrangula la pluma, se manosea el papel.

18. Para hacerle la vida difícil al plagiario, y en caso necesario tallarle el borrador en plena cara dura.

19. Por el deleite lúbrico de saquear el tintero cada seis nuevas páginas y volver con el arma recargada a hacer un poco menos impensable el triunfo del vampiro sobre el náufrago.

20. Por el valor ritual de la escritura y el estado de alerta introspectiva que suele acompañar a su oficiante.

21. Porque no escribe uno para exorcizarse, sino con la ilusión de quedar tan poseso como las circunstancias lo permitan.

22. Para que en el imperio de las patas de araña no haya lugar a dudas sobre el curso embrionario del manuscrito.

23. Para que el manuscrito merezca su nombre.

24. Porque al mero principio de la monomanía el juego solía ser minimalista.

25. Porque si el buen renglón creció torcido, ya llegará la hora de enderezarlo.

26. Porque es menos tortuoso, aunque más intrincado. ¿O es que buscabas un oficio práctico?

27. ¿Y si fuera por puro hedonismo sentimental?

28. Porque no es que sea fácil, pero al menos se deja hacer a media calle.

29. Porque las letras podrán ser de todos, pero los garabatos son de cada quien.

30. Porque te da la gana, no faltaba más.